Contenido creado por Gastón Fernández Castro
Cybertario

Ausentismo

Ausentismo

11.01.2012

Lectura: 3'

2012-01-11T08:14:44-03:00
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De no creer. El Codicen acaba de tomar una decisión que podría convertirse en un éxito cupletero del carnaval 2012. Eso si alguna murga se decidiera a criticar en serio al gobierno, en lugar de reírse de lo accesorio, como el gracejo presidencial y otras banalidades. Las autoridades de la educación pública van a repartir ciento cincuenta millones de pesos entre maestros y profesores por presentismo… ¡aunque falten a sus clases!

No es fácil entender cómo fue que los jerarcas del Codicen llegaron a la conclusión de que, pagando más por trabajar menos, van a estimular a los docentes a no ausentarse de las aulas, pero eso es lo que dicen. Peor aun, el "pago por ausentismo" será abonado con dinero que estaba destinado a reparar escuelas pero que las autoridades de la Enseñanza, capacitadas para dar clases y no para administrar empresas constructoras, no supieron cómo gastar a tiempo. La medida hiere, doblemente, el sentido común y la lógica elemental. Más aun, debería desatar la hilaridad pública si no se tratara de dineros recogidos de los bolsillos de los uruguayos, incluso de los bolsillos más humildes, de donde salen principalmente los niños y jóvenes que soportan las carencias de la educación pública. Deberíamos preguntarnos si el sistema educativo estatal, que maneja un gran botín de dinero y poder, no cuenta entre sus múltiples funcionarios con algún experto en administración de recursos humanos.

Siendo realistas, mal podría pedírsele a las autoridades de la Enseñanza buenos criterios de administración de personal, cuando nada se ha podido hacer para solucionar un problema que, además de indignante, debería ser inadmisible: entre el Codicen y los consejos desconcentrados pierden en la educación media la tercera parte de lo que producen, es decir, horas de clase.

En cualquier empresa privada, incluyendo un colegio o una universidad, semejante performance sería la antesala de la quiebra. Antes de que algún burócrata ensayara una justificación, el instituto se habría fundido. Con el dinero del pueblo, en cambio, todo eso y mucho más puede suceder. A partir del próximo año lectivo, maestras y profesores van a ser premiados por no ir. Es cierto que a quienes faltan menos se los premia más, pero vamos, que estamos ante una innovación de dimensiones universales, que algún día será reconocida como corresponde por el mismísimo Ripley.

Si de verdad el Codicen quiere premiar a quienes no faltan (en eso consiste el pago por presentismo) podría utilizar el dinero descontado por concepto de faltas para repartir entre los docentes cumplidores. Claro que para eso debería contratar a un detective, puesto que el estatuto vigente ofrece una decena larga de justificativos para que los docentes falten sin que se les descuente un peso. Eso sin hablar de la tolerancia de las autoridades a la hora de controlar.

Mientras varias escuelas y liceos se caen a pedazos y el 43% de los adolescentes que entran a Secundaria y UTU repiten en primer año, el Codicen ha decidido premiar el ausentismo. De no creer.