Contenido creado por Gastón Fernández Castro
Cybertario

Armagedón

Armagedón

25.05.2011

Lectura: 3'

2011-05-25T07:32:55-03:00
Compartir en

La predicción del estadounidense Harold Camping de que el sábado 21 de mayo comenzaría el Juicio Final fue un fiasco. Atribulado y con ochenta millones de dólares en la cuenta bancaria, el predicador desapareció del mapa. Hay quienes especulan con que podría haber viajado a Uruguay, donde las señales de que el fin de los tiempos se avecina aparecen por todos lados. No en forma de catástrofe natural como predijo el arúspice radiofónico, pero si en cuestiones políticas.

Harold Camping, un ingeniero jubilado que recibió su título en la prestigiosa Universidad de California, creyó encontrar claves irrefutables sobre el día del Juicio Final en las referencias temporales y numéricas que aparecen en La Biblia. Los incrédulos podrán burlarse por su falta de precisión e incluso de tino, pero si somos un poco indulgentes y autocríticos, deberíamos reparar en la sesión de la Diputados en la que se votó el proyecto interpretativo de la Ley de Caducidad. ¿No hubo expresiones que nos hacen pensar seriamente en que el tiempo se ha detenido? ¿Cómo interpretar los discursos del diputado colorado Juan Ángel Vázquez y del frenteamplista Luis Puig sino en clave de Armagedón?

El debate no escatimó el infame mercadeo de cadáveres y horrores, como si su evocación aportara razón a quienes pretenden en su nombre ignorar las obligaciones que derivan de vivir en un estado de Derecho. No faltó, incluso, quien sugiriera que Caducidad guardaba cierta simetría con la de Amnistía, lo que sumado al revival argumental anterior, refuerza la idea de que en Uruguay, el tiempo se detuvo.

Si tales pruebas del fin del mundo no parecen suficientes, téngase presente la demora de la proyectada reforma sobre minoridad infractora. El caos de los últimos días puede rastrearse al considerar el sentido de lo prioritario que tienen nuestros legisladores. A diferencia de lo que ocurre con la polémica caducidad, sobre este asunto hay un acuerdo bastante amplio entre los partidos. ¿No estamos en presencia de una violación flagrante de los derechos humanos de las víctimas y victimarios?

Ante tantas proclamas de sensibilidad por el sufrimiento humano como se escucharon en Cámara, sería difícil de explicar que llegada la fatídica fecha del 31 de mayo, no estuviera aprobado el proyecto en el Parlamento. Difícil, a menos que se acepte que los avatares propios de la caducidad, la amnistía, el fallo de la Corte, los soldados asesinados por los tupas, los torturados y desaparecidos por los militares y otros dolores no menos agudos que padecimos hace treinta o cuarenta años, están como detenidos en el tiempo, incluso a expensas de otros problemas urgentes y dramáticos.

Finalmente, tengamos presente que Camping fundamentó su predicción en la afirmación de que "para Dios, un día es como mil años y mil años como un día", según nos cuenta el apóstol Pedro. Cuando se entere que para el Frente Amplio, dos mil quinientos son más que un millón, lo incluirá como otra prueba irrefutable de que, al menos entre los uruguayos, están ocurriendo cosas extrañas y sobrenaturales.