Pablo Mieres
Escribe Pablo Mieres

Ancap: cuando se pasa el límite de la legalidad

“ANCAP había destinado una partida de 5 mil dólares en publicidad para una radio de Quebracho que no trasmitía.”

05.10.2015 14:14

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2015-10-05T14:14:00
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Hasta la semana pasada la Comisión Investigadora sobre la gestión de ANCAP había estado centrada en el análisis de las causas de las pérdidas cuantiosas que han determinado una grave situación financiera de esa empresa. En efecto, en los últimos tres años de ejercicio, ANCAP perdió 600 millones de dólares, una suma enorme que, además se producía en medio de un período de particular bonanza económica, con tasas de crecimiento de nuestro país que contrastan fuertemente con los abultados déficits que se producían en la gestión de esta empresa que, además, actúa en régimen monopólico en buena parte de su cartera de negocios.

Demasiado error, demasiada ineptitud o negligencia en el manejo de la gestión de la empresa.

Desde nuestro punto de vista, estos resultados confirman la existencia de una importante responsabilidad política en la conducción de ANCAP. En efecto, el Directorio de ANCAP y sus diferentes autoridades de la época intentaron atribuir al menos la mitad de las pérdidas, a las decisiones del equipo económico que habría impedido que esta trasladara sus costos operativos a la tarifa de los combustibles.

Las diferentes comparecencias y, particularmente, las declaraciones del Ministro de Economía, Danilo Astori, demostraron con contundencia que las pérdidas de ANCAP se explicaban por decisiones propias relacionadas con un fuerte y excesivo incremento de sus costos operativos. Aumentos salariales muy superiores a los incrementos asignados a los funcionarios públicos e, incluso a los demás funcionarios de otras empresas públicas, decisiones en materia de costos de distribución en la cadena del combustible que fueron muy elevados y, sobre todo, graves errores de planificación y previsión en la definición de las inversiones realizadas en los últimos años que determinaron un fuerte proceso de endeudamiento en dólares que, además, fue muy mal manejado.

Valga decir, a modo de muestra, que la Planta Desulfurizadora se había proyectado con un costo de 90 millones de dólares que se fue incrementando progresivamente hasta alcanzar 415 millones de dólares. Todas las demás inversiones mostraron desvíos muy importantes de decenas o centenas de millones de dólares que incrementaron los costos de ANCAP de manera muy significativa.

Pero, además, la negligencia queda evidenciada de forma rotunda cuando el Directorio admite que después de conocer las pérdidas del ejercicio 2013, que alcanzó a 169 millones de dólares, las autoridades del ente demoraron más de siete meses en comenzar a tomar medidas de recorte de gastos. La consecuencia era obvia, el ejercicio 2014 mostró pérdidas que duplicaban el monto de 2013 (320 millones de dólares).

Ahora bien, hasta aquí se podían confirmar responsabilidades políticas vinculadas a una pésima administración, errores de cálculo, falta de destreza para tomar medidas que revirtieran la tendencia, ineptitud para conducir la gestión de la empresa; pero esta semana comenzó una nueva etapa de la investigación, con la comparecencia de integrantes de la plana gerencial de ANCAP.

Las declaraciones del Gerente de Relaciones Institucionales confirmaron un hecho muy grave. ANCAP había destinado una partida de 5 mil dólares en publicidad para una radio de Quebracho que no trasmitía. En efecto, a pesar de la opinión contraria de la Gerencia, el Presidente de ANCAP en mayo de 2014 dio la orden de destinar esa cantidad para una radio que no funcionaba aun. Por lo tanto, durante el año 2014, esta radio, que había solicitado esa cantidad para adquirir los equipos técnicos para trasmitir, se benefició de un dinero público autorizado por el Presidente del ente, para poder salir al aire. A tal punto esto constituye una situación irregular que existe una grabación del Director de la radio agradeciendo a ANCAP el dinero recibido que fue utilizado efectivamente para comprar los equipos, a pesar de que la documentación indica que fue asignado para una pauta publicitaria que, obviamente, no existía.

Gravísimo. Una decisión arbitraria e indebida que contraría la opinión de los servicios técnicos pero que, además, va dirigida a un destino falso. Esto sin considerar que, de acuerdo a la información pública disponible, el director de la radio figuró en las listas de un sector del Frente Amplio.

Entonces se cruzó la línea. Las actividades de la Comisión Investigadora comienzan a determinar, ya no solo situaciones de mala administración muy evidentes y de enorme entidad, sino que se comienzan a registrar irregularidades que implican conductas de apariencia ilícita.

Por otro lado, la adjudicación de la cuenta de ANCAP a una agencia de publicidad en 2011, presenta algunas aristas preocupantes. En efecto, el Tribunal de Cuentas realizó varias observaciones, entre ellas que la agencia ganadora debió haber sido descalificada por haber presentado antecedentes falsos y que su puntaje en el equipo técnico y antecedentes la ubicaban en el último lugar.

Recién comienza el análisis de los diversos puntos que componen la denuncia presentada ante el Senado que determinó la constitución de esta Comisión Investigadora, pero aumenta la sensación de que existen elementos cada vez más fuertes que cuestionan la actuación de las autoridades de ANCAP de la época reciente.

ESCRIBE

Pablo Mieres

Doctor en Derecho y Ciencias Sociales. Sociólogo. Dirigente del Partido Independiente. Ministro de Trabajo y Seguridad Social.

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