Contenido creado por Martín Otheguy
Ciencia

La verdad, la primera víctima

Verdades y mitos: lo último de la ciencia y la medicina sobre el coronavirus

Algo más sobre los tapabocas y unas aclaraciones sobre el dióxido de cloro y otros "milagrosos" medicamentos. Por Bernardo Borkenztain.

06.04.2020 12:26

Lectura: 7'

2020-04-06T12:26:00
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Por Q.F. Bernardo Borkenztain

borky@montevideo.com.uy

El pasado 23 de marzo, en la nota sobre las verdades y mitos de los tapabocas comentábamos que los tapabocas comunes son inefectivos para prevenir el contagio, pero no para impedir que uno contagie a los demás, y esta ha sido la nueva recomendación de la OMS, que ahora parece cambiar su posición en contra hacia una versión colectivista basada en la responsabilidad individual.

Esto funciona como decíamos, si cada individuo, en lugar de realizar una fiesta de casamiento como en la Iglesia de San Ignacio (1), o las personas que llenaron las playas y el shopping de Punta del Este este fin de semana o los surfistas de Maldonado y Rocha, se queda responsablemente en casa para frenar la difusión de la enfermedad.

En efecto, los egoístas se "carmelizan", consideran que, como Carmela Hontou hizo en el casamiento de la Casa de Usher (2), las reglas no se aplican a ellos, y que, como son especiales (vaya uno a saber por qué (3) no son vectores de transmisión aunque sean portadores. Lo más característico de los transgresores, que como vimos solo tienen en común la estupidez y el egoísmo, no es la clase social, es que se enojan y relativizan su acción cuando la policía los trata de llamar al orden, dándole la razón a Nietzsche (4), un filósofo al que deberíamos intentar no dársela.

Por lo anterior, sin la posibilidad de castigar efectivamente a los transgresores (salir a la calle, diría Goyeneche, no es delito) no podemos asegurar que las máscaras den protección más que local, pero las responsabilidades deberían ser institucionales; las grandes superficies e instituciones deberían proveerlas, no ser compradas por los individuos, ya que debido al precio absurdo se hacen imposibles de solventar en la cantidad que precisa una persona (unas cuantas cada vez que sale, porque si la manipula o se moja la debe cambiar).

O sea, el tapabocas sin responsabilidad personal no sirve, y sin acceso a cantidad y precio, es imposible de aplicar, diga la OMS lo que dijere.

Otro tema del que circulan demasiadas estupideces es el de los medicamentos "naturales" como gárgaras de sal, de limón, agua caliente y mil cosas más. NO HAY NADA PROBADO: NO REENVÍEN MÁS ESAS ESTUPIDECES.

Un mensaje de los miles que recibí por Whatsapp decía que un mecanismo de ataque al SARS-COV2 es por cambio de pH, y daba una lista de acidez o alcalinidad de varios alimentos; me llamó la atención el pH de la palta, que decía que era 15,6. Esto de preocuparse por el pH de los alimentos es una de tantas ondas New Age (léase pseudocientífica) y no hay dos tablas de valores que coincidan. Más allá de que algo tan aceitoso como una palta es relativo lo que pueda hacer al pH corporal, y de que no hay dos fuentes que den los mismos valores, 15.6 es capaz de disolver aluminio, así que no parece muy adecuado para consumo humano... (5)

Otra fantasía de inescrupulosos es el tema del dióxido de cloro, un disparate que (vendedores de elixir mediante) se ha disparado por las redes sociales. No entiendo quién pueda creer que tomar lavandina pueda ser un medicamento, pero si lo fuera hace rato que los ministerios y agencias de salud hubieran protocolizado el uso y no lo habrían prohibido, como de hecho hicieron (6).

De hecho, en 2018, Cataluña multó con casi 600000 euros a un imbécil, Josep Pàmies, que sostenía que con ese menjunje, conocido en círculos inescrupulosos como MMS se curaba el autismo, nada menos...

En cuanto a medicamentos de verdad, siguen en fase de prueba, y a los que ya discutimos como la Hidroxicloroquina o Remdesivir, se suma un prospecto más barato aún, la ivermectina, un antiparasitario muy tóxico (la dosis es de 150 microgramos/Kg de peso) lo que implica, si tenemos en cuenta que una aspirina tiene 500 mg de droga en un comprimido, que esto sería equivalente a más de 300 dosis de ivermectina en un solo comprimido. Este dato solo sirve para ilustrar que no se trata de una droga de poco peligro, pero los comprimidos vienen con la dosis medida, así que en ese sentido no hay problema, pero seguimos teniendo que esperar los resultados clínicos.

Otro tema: en el caso de las vacunas, aunque se están usando protocolos acelerados esto no implica que van a estar antes del año que viene, porque las vacunas tienen que ser testeadas por efectividad, plazo de acción y falta de efectos secundarios a corto, mediano y largo plazo, y eso no puede acelerarse.

Como dato conexo, importantísimo, este año vacunarse contra la gripe, porque es vital que no se sume la misma al COVID-19 ya que entre ambas es más fácil que saturen el sistema de salud y corra riesgo de colapsar.

Por último, está el tema de la interpretación de los resultados, con los que se sacan conclusiones a veces esotéricas. La realidad es que el número de test parece estar bajando, y, sea que el culpable son las instituciones que no quieren gastar o el M.S.P. que no lo exige o vaya a saber quién, sin grandes números las estadísticas se ahogan en el margen de error. La divulgación del fallo de los kits chinos que generó desconfianza en el sistema no ayudó nada al caso tampoco. De momento, y gracias a Dios la cuenta de muertos sigue siendo baja y tiene en muchos casos factores de comorbilidad.

Resta esperar que el Estado tome las riendas con las nuevas acciones a la luz de los nuevos conocimientos, y, muy especialmente, que no haya surfistas casando irresponsables ni curas tomando olas, o como sea, no importa como lo hagan: los irresponsables nos ponen en peligro a todos.

Q.F. Bernardo Borkenztain

(1) Al ver el cinismo del cura en el video vemos la imagen de lo que no hay que hacer, pero es un ejemplo entre miles, lamentablemente.
(2) Lo que podría ser adjudicado a un error de criterio, pero no las múltiples instancias posteriores que justifican su imagen actual.
(3) Un amigo al que quiero mucho, pero con el que discrepo políticamente - y tenemos las más interesantes discusiones - sostuvo que Carmela debía lumpenizar su look para que la confundieran con votante del FA y no la odiaran tanto, pero yo tengo una visión menos marxista del tema, creo que estamos ante los "dos minutos de odio" del 1984 de Orwell, y Carmela es claramente el personaje que todos amamos odiar. En todo caso, sí es verdad que recibe más cobertura mediática (y expone al odio de la sacrosanta masa de la "aurea mediocritas" de Ingenieros) lo que pasa en Punta del Este, que es irresponsable y estúpido, por parte - en una suposición razonable - de personas de la misma clase social que Carmela que lo que pasa en la Feria de Tristán Narvaja, no menos estúpido e irresponsable, pero más clase media o baja. Entendámonos, la estupidez y el egoísmo son interseccionales, no de clase. Para salir de esta crisis con el menor daño político nos tenemos que dejar de poner el balde.
(4) Para el cual el criminal solo se arrepiente de que lo agarren, nunca de sus acciones.
(5) Por no hablar del ridículo e intrascendente dato de los químicos que no conocen a Sai Baba ni a Sri Sri Ravi Shankar de que los alimentos suelen tener pH menor a 7...
(6) Y no por el supuesto "lobby" de los grandes laboratorios, que existe, como no, pero no está en la chiquita como esta, se ocupan de los millones.

Por Q.F. Bernardo Borkenztain

borky@montevideo.com.uy