Contenido creado por Gerardo Carrasco
Medioambiente

Más que mil palabras

Una foto resume el drama del deshielo en Groenlandia

Científicos colocaron instrumental y cuando fueron a recogerlo el paisaje había cambiado.

18.06.2019 13:48

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2019-06-18T13:48:00-03:00
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la imagen es surrealista y dice casi todo. Los perros que tiran del trineo parecen caminar sobre una alfombra azul de agua y, en la práctica, es exactamente lo que ocurre.

En el viaje de regreso a un lugar remoto donde habían dejado equipo de medición, los científicos del Centro para el Océano y el Hielo, de la estación meteorológica danesa en la región, se encontraron con una capa de agua sobre el hielo, que les dificultó la marcha e hizo de su viaje un verdadero peligro.

Steffen Olsen, uno de los científicos de la misión, publicó la foto tomada por su equipo el pasado 13 de junio, cuando estaba atravesando la zona del fiordo Inglefield Bredning,

Los científicos explicaron que el hielo tiene allí un espesor de 1,2 metros, pero que las temperaturas altas que en esta época se hacen sentir en la región dieron origen a la situación que se aprecia en la imagen, con el hielo derritiéndose y formando peligrosas grietas.

El autor de la foto explicó que ese es el resultado de un día anormalmente tórrido y que el equipo se apoya en el conocimiento del terreno de los cazadores locales para moverse en esa área inundada y potencialmente peligrosa.

Con el cambio climático en curso, el Ártico registra un ritmo de calentamiento dos veces superior al resto del planeta.

En 2018, la temperatura en el Ártico fue 1,7 grados Celsius más alta que la media de los últimos 30 años. El récord absoluto de las temperaturas en el Ártico -al menos hasta ahora- se registró en 2016, pero los cinco años más recientes fueron los más calurosos desde que hay registros.

Con el hielo oceánico en la región retrocediendo cada nuevo verano boreal, el Ártico está viviendo una transición rápida que no tiene precedentes en la historia humana.

Desde 1979, año que se iniciaron las mediciones con satélites, la capa de hielo oceánico en el Ártico ya perdió, en la estación estival, el 40% de su superficie, y el 70% de su volumen, lo que significa que actualmente menos de la mitad el hielo que allí es antiguo.

Cada invierno vuelve a formarse nueva capa de hielo, pero como es menos espeso y más frágil, sufre una disminución mayor en el verano siguiente. Y, privado de parte de esa superficie blanca helada, que refleja la radiación solar, el océano absorbe más calor, reforzando el calentamiento.