Un tribunal de Kenia confirmó hoy su jurisdicción para juzgar los presuntos despidos ilegales de 183 exmoderadores de contenido de Meta, la empresa matriz de Facebook, en el país africano.

“El tribunal [Comercial de Milimani, en Nairobi] considera que tiene competencias para determinar la cuestión de la supuesta terminación ilegal e injusta de los trabajos de los demandantes”, dictaminó el juez Nduma Nderi.

Así, Nderi rechazó los argumentos del equipo de abogados de Meta, que la semana pasada, durante una audiencia previa a un posible juicio, puso en cuestión la jurisdicción del tribunal keniano para juzgar el caso.

“Estoy contenta porque el fallo de este jueves da a los moderadores de contenido de Facebook en Kenia la oportunidad de defender en su totalidad su caso donde les corresponde, en un tribunal de Nairobi”, señaló la abogada de los litigantes, Mercy Mutemi, después de conocer la decisión del juez.

“Todos los trabajadores merecen ser tratados con dignidad y respeto”, añadió.

Algunos demandantes también celebraron la conclusión de Nderi, como Juanita Jones, que aseguró estar “orgullosa”, tanto de sus compañeros como de ella misma.

“El trabajo de moderación de contenidos no debe tratarse como un trabajo desechable o sin salida. Estoy orgullosa de mi trabajo como moderador y no podría estar más orgullosa de todos mis compañeros que se han enfrentado a Facebook”, indicó Jones.

EFE intentó contactar con el equipo legal de Meta, pero no recibió respuesta.

Los 183 litigantes acusan a Meta y a la empresa de subcontratación Samasource Kenya EPZ (Sama), una compañía radicada en Kenia, por discriminación y violación de sus derechos.

Aseguran que perdieron sus trabajos como moderadores de contenidos de la red social por crear un sindicato el pasado enero.

Ya el pasado 20 de marzo, cuando los exmoderadores presentaron su demanda, Mutemi describió este caso como “el mayor desafío legal hasta ahora para las operaciones africanas de Meta”.

Este no es el único litigio al que se enfrenta Meta en África: el pasado 14 de diciembre, tres litigantes presentaron en Nairobi una demanda por valor de cerca de 2.000 millones de euros contra la empresa en relación con el papel de Facebook en la propagación de violencia y discurso en África.

Entre los demandantes se encuentra Abraham Meareg, un académico etíope cuyo padre, un profesor de química oriundo de la región de Tigré (norte de Etiopía), fue víctima de un ataque racista en Facebook y posteriormente asesinado, en noviembre de 2021.

Asimismo, tanto Meta como Sama están en el centro de otra denuncia en la que un antiguo moderador de contenido sudafricano que trabajó en Kenia, Daniel Motaung, les acusa de explotación y malas condiciones de trabajo.

Según Motaung, los moderadores de contenido de Facebook no sólo trabajaban por salarios muy bajos y no se les permitía sindicarse, sino que se veían obligados a supervisar durante horas “contenido espantoso, como decapitaciones, torturas y violaciones”, lo que llevó a muchos a contraer trastorno de estrés postraumático.

EFE