"El pingüino subió a mi lancha, yo en un principio pensé que era más agresivo, pero se dejó tocar y se vino al puerto conmigo", relató a Montevideo Portal Andrés, pescador de Barra de Valizas que se vio sorprendido por esta ave.

Se trata de un pingüino macaroni (eudyptes chrysolophus), que según cuenta Andrés "no aparecía hace tiempo en esta zona"

"Una noche se quedó en la lancha y al otro día fui a salir al mar de nuevo y lo dejé en la barranca. Cuando volví del mar me estaba esperando, se subió a la lancha y ahí quedó", explicó Andrés.

"Pasó tres días arriba de la lancha conmigo. Justo hoy iba a venir un biólogo para buscarlo y llevarlo para Piriápolis, pero justo hoy se fue. Estaba sano y en buenas condiciones", añadió el pescador.

Los pingüinos macaroni pasan 6 meses en el agua alimentándose de peces, crustáceos y calamares. Al igual que otras especies de pingüinos, tragan una pequeña cantidad de piedras que les sirven tanto de lastre como para triturar el caparazón de los pequeños crustáceos que capturan.

Durante la temporada reproductiva el krill se convierte en la principal fuente de alimento. Se cree que los macaroni son los mayores consumidores de recursos marinos entre todas las aves marinas - pueden engullir más de 9.000.000 toneladas de krill por año.

Cuando están pescando, los pingüinos macaroni suelen realizar buceos entre los 15 y 70 metros de profundidad, aunque menos frecuente, hay registros que llegan hasta los 100 metros. Los buceos duran alrededor de 2 minutos.

Montevideo Portal