Contenido creado por Valentina Temesio
Tecnología

El futuro llegó hace rato

Un algoritmo que reemplace a los jefes humanos: la idea que crece en Estados Unidos

Si bien genera más dudas que certezas, una encuesta indica que algunos trabajadores ya comenzaron a naturalizar esta posibilidad.

31.03.2026 09:16

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2026-03-31T09:16:00-03:00
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La posibilidad de que un algoritmo reemplace a un jefe humano empieza a ganar terreno, aunque todavía genera más dudas que certezas. Un reciente relevamiento muestra que una porción de los trabajadores ya contempla esta opción como parte del futuro del trabajo.

Según informó TechCrunch, un 15% de los estadounidenses estaría dispuesto a trabajar bajo la supervisión directa de un sistema de inteligencia artificial encargado de asignar tareas y gestionar horarios. El dato surge de una encuesta realizada por la Universidad de Quinnipiac a casi 1.400 adultos en marzo de este año.

Aunque se trata de una minoría, el número refleja un cambio cultural incipiente: la aceptación de la IA no solo como herramienta, sino también como figura de autoridad dentro de las organizaciones.

El fenómeno no es puramente teórico. Tal como señala TechCrunch, algunas empresas ya utilizan sistemas automatizados para cumplir funciones tradicionalmente asociadas al management. Entre ellas, la asignación de tareas, el seguimiento del rendimiento e incluso la aprobación de decisiones operativas.

Este avance forma parte de una transformación más amplia en la estructura empresarial, que apunta a reducir capas jerárquicas y agilizar procesos mediante tecnología. En ese contexto, ciertos analistas hablan de un proceso de “aplanamiento” organizacional, donde la toma de decisiones se vuelve más distribuida y, en algunos casos, automatizada.

Sin embargo, la adopción de estos sistemas convive con un fuerte escepticismo. La misma encuesta indica que el 70% de los consultados cree que la inteligencia artificial reducirá la cantidad de empleos disponibles, mientras que un 30% teme que su propio puesto pueda desaparecer.

El contraste evidencia una tensión central: mientras una parte de la sociedad empieza a aceptar la automatización del liderazgo, la mayoría sigue percibiendo a la IA como una amenaza directa para el empleo.

En ese escenario, el debate ya no se limita a qué tareas pueden ser reemplazadas por máquinas, sino que se extiende a un terreno más sensible: el del poder y la toma de decisiones. La pregunta que emerge es si las personas están dispuestas a delegar no solo el trabajo, sino también la autoridad, en sistemas que, aunque eficientes, carecen de criterio humano.