Elon Musk sigue siendo el centro de atención, esta vez por su coche Tesla Roadster que este martes será enviado al espacio hacia la órbita de Marte.

Aunque parece otra más de las excentricidades del multimillonario sudafricano, la verdad es que cada lanzamiento de prueba de un nuevo cohete lleva una masa de acero del peso equivalente a lo que se quiere lanzar realmente en una expedición orbital.

Así que, en lugar de mandar un bloque de acero, simplemente, envía uno de sus autos, en una magistral campaña de marketing.

Acá podés ver el lanzamiento.