Contenido creado por Federico Martinez
Tecnología

Musk al rescate

SpaceX asumirá el lanzamiento de un satélite clave de navegación militar de Estados Unidos

La decisión busca evitar demoras mientras se investigan fallas detectadas en el nuevo lanzador de otra empresa.

22.03.2026 13:14

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2026-03-22T13:14:00-03:00
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La Fuerza Espacial de Estados Unidos decidió modificar el plan de lanzamiento de uno de sus satélites de navegación militar. La misión, que inicialmente estaba asignada a United Launch Alliance, será realizada finalmente por SpaceX a fines de abril.

El aparato forma parte de la serie GPS III, la nueva generación del sistema que utilizan las fuerzas armadas para posicionamiento y navegación. Estos satélites pesan más de cuatro toneladas y requieren cohetes con gran capacidad para llegar a la órbita prevista.

El cambio se debe a los problemas detectados en el Vulcan, el nuevo lanzador desarrollado por ULA. El vehículo tuvo inconvenientes en dos de sus primeros vuelos, relacionados con los propulsores de combustible sólido que se utilizan durante el despegue.

Aunque los lanzamientos lograron completarse y el cohete alcanzó la órbita, los incidentes encendieron alertas. Por ese motivo, las autoridades decidieron detener nuevas misiones hasta terminar la investigación técnica, que podría llevar varios meses.

Ante ese escenario, el Comando de Sistemas Espaciales optó por reasignar la misión a otro proveedor certificado. El Falcon 9 de SpaceX fue elegido porque puede programar despegues con mayor rapidez gracias a su ritmo frecuente de operaciones.

No es un caso aislado. En el último año, otros satélites del mismo programa también fueron trasladados a la empresa de Elon Musk debido a retrasos en el desarrollo del Vulcan.

La situación refleja además un cambio en el sector de lanzamientos militares estadounidenses. Durante años, United Launch Alliance fue prácticamente el único proveedor del Pentágono. En la última década, sin embargo, SpaceX ganó espacio y hoy compite por gran parte de esos contratos.

El Pentágono mantiene desde los años noventa una política de “acceso garantizado al espacio”, que busca evitar depender de un solo proveedor para colocar en órbita cargas consideradas estratégicas.