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Ciencia

Qué dientes tan grandes tienes

Sobre los tiburones capturados en el este del país y la realidad de la especie

Pese a su aspecto temible, el tiburón sarda tiene más motivos para preocuparse de nosotros que a la inversa, cuenta el biólogo Federico Mas.

21.01.2021 15:40

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2021-01-21T15:40:00-03:00
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Por Martín Otheguy

En los últimos días se difundieron imágenes de varios tiburones capturados en las aguas del este del país. Para ser precisos, se trata de ejemplares de tiburón sarda (Carcharias taurus), una especie que puede alcanzar poco más de tres metros de longitud y cuya presencia en Uruguay -pese al impacto que provocaron las fotos- no es inusual.

En una de las fotos se ve un ejemplar hembra colgando de un autoelevador en la rambla de Punta del Este, mientras otras imágenes muestran a un macho en un yate en el puerto del balneario. Estas capturas son producto de la pesca deportiva de esta especie, relativamente común en esta época del año.

El biólogo Federico Mas, colaborador del Museo Nacional de Historia Natural, especializado en escualos y estudiante de doctorado de la Facultad de Ciencias, contó a Montevideo Portal que la pesca deportiva de esta especie en zonas aledañas a Punta del Este se realiza generalmente cerca de la Isla de Lobos y que la aparición de varios ejemplares no necesariamente es rara, ya que se trata de animales gregarios.

La sarda es un habitante regular de nuestras aguas, y durante esta época algunos pescadores artesanales de Rocha salen a buscarlos ocasionalmente como pesca zafral. En enero del año pasado, pescadores contaron a Montevideo Portal -tras llevar a tierra una docena de ejemplares de la especie- que tienen cuidado en no depredar la población local al reducir la captura solamente a esta época del año.

Federico Mas señaló que la aparición de juveniles y adultos de esta especie en Uruguay depende de la época y la zona. En Rocha, por ejemplo, suelen capturarse en estas épocas muchos ejemplares juveniles, de no más de un metro y medio de largo (nacen con cerca de un metro de longitud).

"No es rara su aparición, aunque ya en José Ignacio y Punta del Este lo más común es la pesca deportiva", apuntó. De hecho, el biólogo agregó como impresión personal que la pesca deportiva ha ganado en los últimos tiempos más popularidad, lo que explique quizá la aparición frecuente de imágenes.

La sarda, sin embargo, no es una recién llegada. Los primeros colonos de Punta del Diablo, de hecho, se dedicaban a esta especie (entre otras). En el caso de la pesca artesanal, se realiza mediante redes de enmalle. Al igual que casi todos los tiburones, las sardas necesitan moverse continuamente para respirar (de lo contrario se sofocan), por lo que suelen morir en las redes, antes de que las saquen del agua.

En el caso de la pesca deportiva parte del atractivo es la resistencia que ofrece el animal, lo que provoca un tira y afloje que -sin llegar a la duración épica de la novela El viejo y el mar- puede llevar su tiempo.

Legalmente, no hay prohibiciones para la pesca de sarda, sea artesanal o deportiva. Mientras para los artesanales se trata de pesca de subsistencia y zafral, los que practican la pesca deportiva sí tienen una limitación: está prohibido vender el animal tras sacarlo del agua (más allá de las consideraciones éticas personales sobre el tema).

It´s evolution, baby

El problema de una presión de pesca sostenida para la sarda es el mismo que para los tiburones en general: de por sí son especies vulnerables a las causas no naturales de mortalidad, afirmó el biólogo.

Su tasa de crecimiento poblacional es muy lenta, lo que hace que si hay una mortalidad extra muy grande la capacidad de la población de responder sea reducida. "Frente a una pesca excesiva sostenida podés entrar en un escenario perjudicial", aclaró.

La sarda tarda muchos años en llegar a la madurez reproductiva (entre diez y doce años) y tiene dos crías cada tres años. Está considerada críticamente amenazada en la región para la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y el Plan de Acción Nacional para la Conservación de los Condrictios en las Pesquerías Uruguayas (que incluye tiburones, rayas y quimeras) la considera como una especie prioritara para la conservación. Su población es la misma que frecuenta Brasil y Argentina, ya que son peces capaces de migrar seis mil kilómetros en otras partes del mundo, contó Mas.

La situación objetiva de la conservación de la especie es "relativamente preocupante", dijo. "Las características biológicas no van de la mano con una explotación grande. Son animales que no evolucionaron para sostener niveles de mortalidad elevados. Es importante aclarar que esta no es una situación que se dé todo el año, lo que sería mucho más preocupante. De todos modos es difícil saber a ciencia cierta cuántos eventos de estos ocurren al año, y ese es un aspecto que sí sería ideal que mejore. No poder dimensionar qué tan grandes son las mortalidades en todas las modalidades de pesca en conjunto es una limitación y un potencial problema, especialmente con especies con características biológicas como esta", afirmó.

Tranquilo, Spielberg

La sarda tiene una colección de dientes digna de una película de terror animal, pero se caracteriza sin embargo por su docilidad. Hay un solo registro oficial -pero dudoso- de un ataque de tiburón sufrido por seres humanos en Uruguay. Para Mas, ese registro es raro porque se trata de un corte único en una pierna, algo difícil en un animal con tal cantidad de dientes como la sarda.

No se sabe además a qué especie corresponde ese ataque, afirmó. De acuerdo al biólogo, hay muchos relatos al respecto pero sin evidencias que él conozca. "La mirás y mete miedo por su presencia, por sus dientes, pero es una especie muy tranquila, muy común en los acuarios", señaló.

"Las sardas existen desde antes que exista el Uruguay. Si realmente fueran peligrosas estaríamos llenos de casos de mordeduras. No es para preocuparse. En esta época en lugares como La Pedrera o Punta del Diablo no es insólito que se acerquen a la costa", explicó. En el 2013, por ejemplo, un bañista que hacía buceo libre en La Pedrera filmó una.

En resumen, a pesar de su aspecto de pesadilla submarina, la sarda no es una amenaza para el uruguayo. Al contrario: los datos indican que podría ser exactamente al revés, aunque establecer el equilibrio entre conservar una especie y permitir su pesca para subsistencia sea siempre complejo de establecer.

Por Martín Otheguy