La agencia espacial rusa, Roscosmos, prevé concluir la creación de su nuevo cohete superpesado, que sería utilizado para la conquista de la Luna, dentro de diez años, declaró hoy el director general de la agencia, Yuri Borísov.

"Tenemos el encargo del presidente (de Rusia, Vladímir Putin), de comenzar a crear este cohete portador a partir del año que viene", afirmó en el marco del festival de cine Tsiolkovski, dedicado al espacio, que se celebra en la ciudad rusa de Kaluga, a 160 kilómetros de Moscú.

Según el jefe de Roscosmos, el diseño y la construcción del nuevo cohete tomaría entre 8 y 9 años a partir del inicio de su diseño.

Borísov explicó que "para volar a la Luna (...) es necesario tener un portador superpesado. Es decir, tener la posibilidad de poner en órbita más de 100 toneladas y poder volar luego hasta la Luna, llegar y alunizar el cargamento necesario".

"No tenemos un portador como ese y todavía ni hemos comenzado a trabajar en serio en él", añadió.

Borísov señaló que los vuelos a la Luna podrían ser la antesala de la conquista de Marte, pero "sin un portador superpesado, sin un nuevo sistema tripulado de transporte, esto es irrealizable".

Además, comentó el proceso de creación de los cohetes portadores Amur-SPG, que destacarán por ser reutilizables y utilizar gas metano como combustible.

"El Amur-SPG podrá ser competitivo entre 2028 y 2029", indicó, al indicar que los proyectos de este cohete portador estarán listos a finales de 2024.

Estos cohetes, según informó en mayo de 2021 el director ejecutivo de Roscosmos, Alexandr Bloshenko, contarán con una etapa reutilizable y podrán poner en órbita más de 10,5 toneladas de carga.

Se espera que los Amur-SPG reemplacen en el futuro a los tradicionales cohetes portadores rusos Soyuz-2.

Borísov también se refirió a la futura estación orbital rusa que Mos?ú ve como una alternativa a la Estación Espacial Internacional (EEI), al señalar que entre 2027 y 2030 se "conformarán los primeros cuatro módulos principales" de esta.

Como información curiosa adelantó la futura creación del remolcador espacial nuclear Zevs (Zeuz), que sería capaz de retirar de la órbita los satélites geoestacionarios en desuso para reducir el volumen de basura espacial.

"Debemos pensar en el uso futuro del espacio y garantizar su limpieza ecológica para las nuevas generaciones", argumentó.

Según Roscosmos, el remolcador Zevs estaría listo para 2030, y podría trabajar ininterrumpidamente en el espacio hasta una década.

EFE