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En la mira

Redes sociales bajo la lupa: cada vez más países buscan limitar el acceso de los menores

Gobiernos de Europa, Asia, Oceanía y Estados Unidos avanzan con restricciones, controles de edad y nuevas leyes para proteger a menores.

27.08.2026 11:08

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El acceso de niños y adolescentes a las redes sociales se convirtió en uno de los principales debates regulatorios a nivel mundial. Aunque no existe un criterio común sobre cuál debería ser la edad mínima, cada vez más países analizan prohibiciones, sistemas obligatorios de verificación y mayores responsabilidades para las empresas tecnológicas.

La discusión cobró nuevo impulso después de que Meta, la compañía propietaria de Facebook e Instagram, alcanzara un acuerdo para pagar hasta US$ 16.680 millones con el objetivo de resolver las demandas presentadas por varios estados de Estados Unidos.

Las autoridades acusaban a la tecnológica de diseñar sus plataformas de manera que favorecieran la adicción de los menores y de engañar a los consumidores sobre sus riesgos. Meta negó las acusaciones y cualquier responsabilidad, aunque aceptó introducir nuevas medidas de protección. El acuerdo todavía requiere aprobación judicial.

Entre las medidas previstas se encuentran sistemas de verificación de edad, la eliminación de cuentas pertenecientes a menores de 13 años, el bloqueo nocturno por defecto de notificaciones y del acceso general a las aplicaciones, así como un límite diario de uso de dos horas. También se incorporará un modo escolar para silenciar las notificaciones durante las horas de clase.

El caso estadounidense volvió a poner sobre la mesa una pregunta que gobiernos y organismos reguladores intentan responder desde hace años: ¿hasta qué punto deben intervenir los Estados para limitar el acceso de los menores a las redes sociales?

Australia abrió el camino

Australia fue uno de los primeros países en avanzar con una legislación especialmente restrictiva. En noviembre de 2024 aprobó una norma destinada a impedir que los menores de 16 años tengan cuentas en determinadas redes sociales y estableció importantes sanciones económicas para las plataformas que incumplan sus obligaciones.

La experiencia australiana también ha dejado en evidencia las dificultades para aplicar este tipo de prohibiciones. Informes recientes indican que numerosos menores continúan utilizando las plataformas pese a las restricciones, lo que mantiene abierto el debate sobre la eficacia de los sistemas de verificación de edad.

Indonesia siguió un camino similar y en marzo de 2026 prohibió el acceso de los menores de 16 años a diversas plataformas, entre ellas TikTok, Facebook, Instagram, Threads, X, Bigo Live, Roblox y YouTube.

Malasia también avanzó este año con restricciones para los menores de 16 años y con la exigencia de que las empresas tecnológicas incorporen mecanismos capaces de comprobar la edad de sus usuarios.

El Reino Unido se encuentra igualmente inmerso en la discusión. El gobierno de Keir Starmer anunció su intención de impedir el acceso de los menores de 16 años a plataformas como TikTok, YouTube, Instagram, Reddit, Facebook, X, Threads, Snapchat, Twitch y Kick.

El reciente acuerdo alcanzado por Meta en Estados Unidos aumentó además la presión sobre la compañía para que extienda las mismas medidas de protección a otros mercados.

Europa busca endurecer las reglas

En Europa no existe actualmente una edad mínima única para acceder a las redes sociales, pero numerosos gobiernos trabajan en reformas que buscan elevar los límites y exigir sistemas más eficaces para verificar la edad.

España tiene actualmente fijada en 14 años la edad mínima legal para registrarse y utilizar redes sociales sin consentimiento de los padres, pero el gobierno pretende elevarla hasta los 16.

Para ello impulsó el proyecto de Ley de Protección de Menores en Entornos Digitales, que prevé, entre otras medidas, exigir a las compañías tecnológicas sistemas efectivos de verificación de edad.

La iniciativa también contempla modificaciones del Código Penal para abordar los deepfakes sexuales o vejatorios que afecten a menores y reforzar las penas relacionadas con determinadas prácticas de engaño y acoso sexual a través de internet.

Francia también ha intentado avanzar en esa dirección. El país aprobó un proyecto destinado a impedir el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años, aunque el Consejo Constitucional limitó posteriormente el alcance de la iniciativa. El gobierno francés anunció su intención de reformular la norma.

Otros países europeos estudian medidas similares. Grecia y Dinamarca apuntan a establecer el límite en los 15 años, mientras que Eslovenia y Finlandia prepararon cambios legislativos orientados a restringir el acceso por debajo de esa edad.

Portugal analiza fijar la mayoría de edad digital en los 16 años y permitir que los adolescentes de entre 13 y 16 accedan únicamente con autorización de sus padres.

Austria estudia restricciones para los menores de 14 años y Noruega trabaja en una normativa que busca elevar el límite hasta los 16.

El debate también está presente, con diferentes propuestas y grados de avance, en Italia, Chipre, Eslovaquia, Irlanda, Polonia y Países Bajos.

La Unión Europea aumenta la presión sobre las plataformas

La discusión no se limita a los gobiernos nacionales. La Comisión Europea reclamó este jueves a Meta que las medidas destinadas a proteger a los menores en la Unión Europea sean permanentes.

Bruselas recordó que las empresas tecnológicas están obligadas a cumplir con la Ley de Servicios Digitales (DSA) y señaló que una investigación europea concluyó que determinados diseños considerados "adictivos" de Facebook e Instagram incumplen esa normativa.

Entre las cuestiones que preocupan a las autoridades europeas aparecen la gestión del tiempo frente a la pantalla y la eficacia de los controles parentales.

El acuerdo alcanzado en Estados Unidos también incrementó la presión sobre otras grandes plataformas, especialmente TikTok y YouTube, para que adopten mecanismos similares de protección de los menores.

Un debate que trasciende Europa

Las iniciativas se multiplican también fuera del continente europeo.

Nueva Zelanda ha anunciado su intención de impedir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años, mientras que en Estados Unidos diferentes estados han impulsado sus propias iniciativas para limitar el uso de estas plataformas por parte de niños y adolescentes.

El problema es que Estados Unidos no cuenta con una única regulación nacional sobre la edad de acceso. Estados como Texas, Nueva York y Florida han promovido diferentes proyectos y restricciones, algunos de ellos con límites incluso más elevados.

La tendencia muestra que el debate ya no gira únicamente alrededor de qué contenidos pueden encontrar los menores en internet. La discusión se trasladó también al propio diseño de las plataformas, los algoritmos de recomendación, las notificaciones, el desplazamiento infinito de contenidos y otras herramientas creadas para aumentar el tiempo que los usuarios permanecen conectados.

El acuerdo de Meta representa un nuevo capítulo en ese proceso. La empresa se comprometió a introducir cambios relevantes para los adolescentes estadounidenses, pero reguladores de otros países ya reclaman que esas protecciones no queden limitadas a Estados Unidos.

Mientras algunos gobiernos apuestan directamente por prohibir las redes sociales hasta determinada edad, otros prefieren reforzar el consentimiento parental y los mecanismos de verificación. No existe todavía un modelo global, pero sí una tendencia cada vez más clara: trasladar una mayor responsabilidad desde las familias y los propios adolescentes hacia las compañías que diseñan y administran las plataformas digitales.

Con información de agencias.