El deseo sexual y el deseo de dinero desatan reacciones en áreas diferentes del cerebro, indica un estudio realizado en el Centro de de Neurociencia Cognitivas de Lyon, dependiente de la Universidad Claude Barnard. La investigación demuestra por primera vez este tipo de diferenciación cerebral según qué recompensa aguarde el individuo.
En el experimento participaron 18 hombres veinteañeros, a los que se invitó a participar en un juego cuyos premios alternaban pequeñas cantidades en metálico y la contemplación de imágenes eróticas. El juego duraba unos 45 minutos, plazo durante el que recibían unos doscientos estímulos, ya fuera acerca de la posibilidad de ganar dinero, o consistentes en imágenes sensuales
Mientras jugaban, un scanner de imágenes por resonancia magnética funcional monitoreaba su actividad cerebral. Los científicos constataron que zonas diferentes del córtex orbitofrontal, reaccionaban a estímulos de diferente naturaleza.
Las imágenes eróticas activaban la zona posterior de esta región cerebral, más antigua en términos evolutivos, mientras que la ambición por el dinero provocaba reacciones en el sector anterior, surgido más recientemente en la especie.
"Cuanto más abstractas y complejas son las recompensas, más solicitadas son las regiones anteriores del córtex orbitofrontal" dijeron los investigadores, en declaraciones publicadas por The Journal of Neuroscience.
En cuanto a las recompensas económicas, los científicos indicaron que no era sólo virtual, ya que los participantes del experimento recibieron remuneraciones proporcionales lo que habían ganado jugando.
Esta diferenciación de la actividad cerebral según la recompensa que se espera , podría "explicar la especificidad de determinadas adicciones por un mal funcionamiento de tal o cual zona del cerebro", aseguró uno de los responsables del estudio, según publica el periódico platense El Día. Del mismo modo, esta constatación facilitaría el análisis de las redes de neuronas implicadas en la motivación y el aprendizaje.