La aerolínea Norse Atlantic Airways pasó a la historia por ser la primera en llevar un Boeing 787 Dreamliner a la Antártida.

El vuelo partió de Oslo, Noruega, el pasado 13 de noviembre y, luego de 12 horas, hizo escala en Ciudad del Cabo, Sudáfrica; luego de 40 horas allí, emprendió nuevamente su ruta hacia Troll Airfield, aterrizando en Antártida tras cinco horas de vuelo este jueves 16 de noviembre, a las 2:01 (hora local), según consignó el portal Aviación online.

La misión tenía como objetivo el transporte de científicos y suministros cruciales para el continente helado.

Ubicada a 235 kilómetros de la costa en la Tierra de la Reina Maud, la estación de investigación Troll, dirigida por el Instituto Polar Noruego, se dedica a la vigilancia medioambiental y climática, así como a la investigación científica y cartografía, detalló el mencionado medio.

La pista de aterrizaje y despegue presenta desafíos únicos, ya que está ubicada sobre un glaciar a 1.232 metros sobre el nivel del mar. La operación requirió mediciones y análisis precisos del grosor del hielo. De esta manera, el Instituto Polar Noruego llevó a cabo cálculos detallados de la acción de frenado, asegurando que el despegue y el aterrizaje se realizaran cumpliendo los reglamentos y normas de los fabricantes de aviones, manteniendo márgenes de seguridad óptimos.

Los pilotos fueron sometidos a una formación especial para familiarizarse con la zona y la pista de aterrizaje, mientras que todos los miembros de la tripulación fueron capacitados en supervivencia en el Ártico.