Un hombre de 38 años fue arrestado en Japón bajo sospecha de fraude después de explotar lagunas legales en una importante plataforma de entrega de alimentos, lo que resultó en pérdidas superiores a 3,7 millones de yenes, cifra equivalente a unos 24.000 dólares.
Las autoridades de Nagoya, prefectura de Aichi, detuvieron a Takuya Higashimoto a principios de octubre por realizar 1.095 pedidos de un servicio de entrega de comida, consumir toda la comida y evadir el pago, según informó el periódico Japan Times.
Su método consistía en seleccionar la entrega sin contacto a través de la plataforma y afirmar falsamente a través de la aplicación que la comida no había llegado para obtener reembolsos.
Una de sus últimas estafas ocurrió el 30 de julio, cuando Higashimoto creó una cuenta en la aplicación de reparto Demae-can con un nombre y una dirección ficticios. Pidió un menú de pollo y helado como postre, y todo le llegó en tiempo y forma. Sin embargo, usó el chat de la aplicación para afirmar que no habían llegado, y finalmente recibió un reembolso de 16.000 yenes (105 dólares) ese mismo día.
Las autoridades revelaron que Higashimoto, quien estuvo desempleado durante varios años, operaba 124 cuentas en la plataforma para facilitar sus actividades fraudulentas desde abril de 2023. Normalmente, se registraba y cancelaba su membresía unos días después.
Su capacidad para permanecer sin ser detectado complicó los esfuerzos por rastrearlo e identificarlo, ya que compró numerosas tarjetas de teléfono móvil prepago, registró cuentas con nombres y direcciones falsos y las canceló rápidamente.
“Al principio, simplemente probé este truco. No pude parar después de cosechar los frutos de mi fraude”, admitió Higashimoto a la policía.
Una vez que se hizo pública la actividad delictiva del hombre, la empresa Demae-can se comprometió a mejorar sus procesos de verificación de identidad. La plataforma declaró que está implementando un sistema de alerta para detectar actividades comerciales anormales y prevenir estafas similares en el futuro.
El caso se transformó en un tema de discusión en redes, foros donde numerosos internautas manifestaron simpatía por el tramposo y otros llamaron la atención sobre la falta de seguridad en las plataformas de reparto.
“Es bastante astuto. Debo admitir que fue laborioso al abrir tantas cuentas y manipular la plataforma de entrega”, opinó un internauta.
“Las políticas de reembolso de la plataforma tienen que mejorarse. Son demasiado indulgentes con los clientes”, consideró otro.