Vida en la red

Escribe Bernardo Borkenztain

Opinión | Los Illuminati con pies de barro

Un grupo de iluminados que se sienten dueños de la verdad y el bien absolutos ejercen la furia indiscriminada de sus pulgares colectivos.

28.07.2020 13:48

Lectura: 6'

2020-07-28T13:48:00
Compartir en

Por Q.F. Bernardo Borkenztain

borky@montevideo.com.uy

Dijo Umberto Eco poco antes de morir (la primera vez, ya que en Facebook la noticia de su muerte, que fue en 2016, aparece como noticia cada dos meses) que la opinión de los idiotas ha campeado en las redes.

Concretamente expresó:
"...Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban solo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los idiotas..."

Es decir, las redes obran como un amplificador de voces que por su inutilidad o inconsecuencia jamás hubieran conseguido resonancia en la era de los medios de comunicación tradicionales. Porque es un hecho que las redes hoy son las verdaderas editoras de los diarios, al menos en el primer mundo; medios como The Guardian o The New York Times son realmente serviles al dios de los "clicks".

El problema es que existe un concepto llamado "masa crítica", que surge de la ciencia pero aplica en ese campo metafísico que son las ciencias sociales, y que tiene que ver con ciertas propiedades de los sistemas que emergen al alcanzarse cierto grado de complejidad (1). En particular en las redes pareciera que, como dijo Eco, solamente se propala la idiotez, ya que aun en los casos de las luchas más compartibles son los más radicales e intolerantes los que toman la voz cantante.

Nos viene a la mente el caso de dos de los más preocupantes fenómenos de masa clickeante, que es la llamada "cancel culture" que se dedica a oficiar de santa inquisición y se siente con derecho de hacer echar, cancelar y anular como seres humanos en cuanto a que negarle el reconocimiento a alguien es invisibilizarlo (hipócritamente en aras de la visibilización nada menos), en un acto de "doblepensar" (2) orwelliano. 

Es decir, un grupo de iluminados que se sienten dueños de la verdad y el bien absolutos ejercen la furia indiscriminada de sus pulgares colectivos para erradicar al que piensa diferente.

De hecho, en la novela, las emociones y pasiones se purgan con los "dos minutos de odio" diarios en los que el enemigo del estado, personalizado en Emmanuel Goldstein (curiosamente, un nombre judío, la única identidad que los guerrilleros sociales jamás pensarían en defender) y en las redes se sustituye por los escraches y vandalizaciones (3).

Los paralelismos podrían seguir hasta el infinito, pero dijimos que eran dos los fenómenos, y la otra manifestación de lo que expresaba Eco es el auge de las pseudociencias, con cosas como los movimientos antivacunas, terraplanismo y, como no, la yihad del MMS y sus apóstoles.

Ambos fenómenos tienen paralelismo, ya que solamente existen por una masa crítica controlada por operadores políticos o económicos, que manejan una masa que opera con racionalidad de enjambre, pero se cree expresión de una racionalidad colectiva, lo cual es y siempre fue peligroso.

Lo es por muchas razones: primero porque podrían parecer inocuos, pero arruinan vidas (sea los primeros cancelando gente o los antivacunas provocando brotes de sarampión y otras enfermedades) y segundo porque, a diferencia de lo ocurrido con las ideologías del siglo XX, que eran controladas por una vanguardia que llega al poder, lo institucionaliza en forma de partido y convierte la ideología en dogma (sea el socialismo científico soviético, el nazismo o el neoevangelismo, da igual) pero con personas y nombres a la cabeza, la mecánica de enjambre la hace imposible de combatir, porque como le pasaba a Heracles con la hidra de Lerna, cuando se corta una cabeza crecen dos.

Lamentablemente, la mentalidad simplificadora los hace susceptibles a las falacias, ya que la ausencia de pensamiento crítico no permite evaluar la corrección argumental. En particular recurren a la llamada falacia de "torre y empalizada" descrita por Nicholas Shackel, y que analizaremos en otra columna, pero que les permite fácilmente caer en versiones múltiples del "teorema de Godwin" (4) para el objetivo final, que no es el defender las minorías que proclaman defender, sino imponer la reducción al pensamiento único que propalan.

Una consecuencia de esto es interesante, y es el papel asignado al librepensamiento, que es demonizado como intolerante por los guerrilleros sociales, e invocado por los adalides de las pseudociencias, pero ambos desde una perspectiva fuertemente ideológica e intolerante.

Corren malos tiempos para la libertad. Si me dan a elegir me quedo con el islamismo radical (5): el paraíso que me prometen me seduce más...

Q.F. Bernardo Borkenztain

(1) - Por ejemplo, por encima de cierta masa, el uranio fisiona (base de las bombas atómicas) y si en un medio uno agrega (de a una) hormigas de la misma especie, al principio caminan al azar, pero por encima de cierto número comienzan a hacer un hormiguero, la estructura social aparece como emergente.

(2) - En su novela 1984 Orwell plantea una sociedad opresiva en la que el partido de gobierno ejerce el poder despótico mediante la ideología de la "ingsoc" que implica controlar las mentes de la masa mediante formas absurdamente simplificadas de lenguaje que se llama "neolengua" y se ejerce mediante el "doblepensar", que implica aceptar contradicciones solo por venir del gobierno. Curiosamente, muy parecido a los guerrilleros sociales y sus "lenguajes inclusivos" que hablan del que lo usa mucho más que del referente y su ideología de la cancelación que implica demonizar y anular al otro.

(3) - Vandalizaciones que no se podrían realizar en la Inglaterra de 1984 por la omnipresencia del poder del Partido mediante el instrumento omnisciente del Gran Hermano.

(5) - La ley de Godwin o regla de analogías nazis de Godwin es un enunciado (y no una ley) de interacción social propuesto por Mike Godwin en 1990. Establece que: a medida que una discusión en línea se alarga, la probabilidad de que aparezca una comparación en la que se mencione a Hitler o a los nazis tiende a uno. (Wikipedia)

(4)   No confundir con el Islam, que es la religión que el islamismo radical, que es un movimiento político, fetichiza y saca de contexto...

 

Por Q.F. Bernardo Borkenztain

borky@montevideo.com.uy