Una coalición integrada por algunas de las principales empresas tecnológicas del mundo, entre ellas Nvidia, Microsoft, Meta, IBM y Dell, pidió al Gobierno de Estados Unidos que no imponga restricciones a los modelos de inteligencia artificial de peso abierto (open-weight), al considerar que son fundamentales para mantener el liderazgo tecnológico del país.
La solicitud fue presentada este viernes mediante una carta firmada también por compañías como Palantir, CrowdStrike, Hugging Face, Mistral y el fondo de inversión Andreessen Horowitz.
En el documento, las empresas sostienen que el futuro de la inteligencia artificial estadounidense no dependerá únicamente de los modelos cerrados desarrollados por empresas como OpenAI o Anthropic, que no suscribieron la iniciativa.
"Nuestro liderazgo en IA no se juzgará por un único modelo de vanguardia, sino por si Estados Unidos construye un ecosistema abierto y sólido que se extienda a todos los sectores", señala la carta.
¿Qué son los modelos de peso abierto?
Los modelos de peso abierto permiten que desarrolladores, universidades, empresas e instituciones accedan a los parámetros internos de la inteligencia artificial para adaptarlos, modificarlos y utilizarlos en nuevas aplicaciones.
Según las compañías firmantes, esta característica reduce las barreras de entrada, fomenta la innovación y acelera el desarrollo de nuevas soluciones tecnológicas.
El debate por la seguridad
El pronunciamiento llega en medio de un creciente debate en Washington sobre los riesgos asociados a la inteligencia artificial y la competencia tecnológica con China.
La discusión cobró fuerza tras el lanzamiento del modelo Kimi K3, de la empresa china Moonshot AI, que logró superar a varios modelos estadounidenses en algunos indicadores de rendimiento.
En ese contexto, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, advirtió sobre posibles sanciones por presunto robo de propiedad intelectual, mientras que el asesor de la Casa Blanca Michael Kratsios denunció prácticas de "destilación industrial masiva" de tecnología estadounidense.
Reconocen riesgos, pero rechazan prohibiciones
Las empresas admitieron que los modelos abiertos presentan desafíos de seguridad.
Una vez publicados, explican, los parámetros pueden ser modificados por terceros y escapan al control de sus desarrolladores originales, lo que dificulta rastrear versiones alteradas o revertir posibles usos indebidos.
Sin embargo, consideran que la respuesta no debe ser prohibirlos.
"Una vez publicados, los pesos escapan al control del desarrollador original, y las versiones modificadas son difíciles de rastrear o revertir. Sin embargo, la respuesta adecuada a este riesgo no es prohibir los pesos abiertos", afirma la misiva.
Los modelos cerrados tampoco están exentos de riesgos
Los firmantes también cuestionaron la idea de que los sistemas cerrados sean necesariamente más seguros.
Argumentan que estos modelos también pueden sufrir vulnerabilidades, ser utilizados con fines maliciosos o contener errores que resultan más difíciles de detectar debido a la falta de acceso de investigadores independientes.
Con información de Agencias