Ciencia

Pocos pero buenos

Nuevos registros de pumas en Uruguay, cuyos reportes aumentaron en los últimos años

Un nuevo trabajo recopila registros de los dos últimos años, incluyendo la foto de una cámara trampa en Artigas.

07.05.2020 13:12

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2020-05-07T13:12:00
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La presencia en el país del puma (Puma concolor), el felino de mayor porte del Uruguay, fue discutida durante mucho tiempo, pero registros documentados de los últimos años muestran que no solo no está extinto sino que es posible que esté reapareciendo lentamente.

Tres nuevos avistamientos de puma en el norte de Uruguay (Artigas y Salto) van en línea con esta tendencia, según un trabajo realizado por Carlos Prigioni, Álvaro Sappa, Juan Villalba y Julio González.

En su trabajo, los especialistas recuerdan algunos de los registros históricos para el norte del país en el siglo XX, con la confirmación para Artigas en 1972 por parte de Alfredo Ximénez, al encontrar un cráneo del animal. En los últimos tiempos, sin embargo, se han sumado varios registros, agregan los autores (incluyendo el más austral en Uruguay, en el departamento de Maldonado).

En este último trabajo dieron a conocer dos registros de 2018 y 2019, no reportados hasta el momento, más uno del 2020.

"En noviembre 2018 en circunstancias de que uno de los autores realizaba un relevamiento en la zona del Arroyo Mandiyú en el departamento de Artigas fue obtenida una fotografía de un puma adulto, con cámara trampa", señalan. La fotografía que ilustra la nota corresponde a ese registro, facilitada a uno de los autores (Julio González).

En marzo de 2019, el señor Toribio Costa recorría su establecimiento en una localidad de Salto cuando tuvo un encuentro con un puma adulto. El animal perseguido por los perros se subió a un árbol y Costa tomó una fotografía empleando su teléfono celular (no tan clara como la anterior, por lo que los autores delinearon el contorno del animal).

Posteriormente, a unos 20 kilómetros del avistamiento registró una huella del felino junto al arroyo Mataojo Grande, próximo a los restos de una nutria (Myocastor coypus) que entienden podría haber sido presa del puma.

Más cerca en el tiempo, el 27 de marzo de 2020, un controlador de jabalíes (Walberto Rebollo) pudo observar y registrar con visor térmico a un puma joven a unos 50 metros de distancia cerca del río Cuareim.

Si bien este tercer caso tampoco tiene la claridad de la primera foto, los investigadores realizaron el análisis de las imágenes obtenidas considerando la altura a la cruz en comparación con la altura de los pastos y con respecto a la altura de la pelvis, la distancia entre el tren anterior y posterior y el largo de la cola.

Los autores del trabajo consideran que si bien la especie se encuentra protegida por la normativa vigente en Uruguay, por tratarse de un carnívoro de gran porte que puede incluir en su dieta ganado doméstico y por ende bajo potencial presión cinegética, deberían instrumentarse medidas eficaces para su conservación.

Entre las principales amenazas esta la pérdida de hábitat, la disminución de sus presas y la caza, agregan. Para la Unión Internacional de Conservación para la Naturaleza esta especie está considerada como "Preocupación menor" pero sin embargo con sus poblaciones en descenso. En Uruguay se la considera como especie prioritaria para el Sistema Nacional de Áreas Protegidas. El trabajo fue publicado en Acta Zoológica Platense, una revista indexada pero no arbitrada que se publica digitalmente desde hace 24 años.

Regreso

Los investigadores ensayan también algunas explicaciones para la "posible recolonización de la especie" en nuestro territorio. Entre los factores, citan los disturbios ambientales en países vecinos, la despoblación de la campaña, la generación de corredores biológicos por la forestación comercial y cambios climáticos por aumento de temperatura y de precipitaciones que podrían haber generado cambios, a su vez, en las formaciones vegetales.

En este sentido, señalan que seis registros anteriores se dieron en un área que coincide con la influencia de selva paranaense y de cerrado, donde también se registró la presencia del mono aullador negro (Alouatta caraya). 

En el 2017, en el capítulo dedicado a Uruguay del libro Conflictos entre felinos y humanos en América Latina realizado por Enrique González, Alexandra Cravino, Ramiro Pereira y Nadia Bou, se informa que hay registrados cinco ataques de pumas a ganado ovino en los últimos diez años. Los autores señalaban que con el puma existe conflicto por mortandad de ganado (especialmente ovino) y persecución por dicha causa, "lo cual redujo su abundancia y distribución".

En entrevista realizada en 2018 por Montevideo Portal, tanto Prigioni como Juan Villalba -coautores de este trabajo- coincidieron en que el puma todavía está en pequeños números en el país pero es previsible que pueda aumentar en los próximos años.

Nota: si bien dar la ubicación exacta de los registros no representa un riesgo para los animales, ya que las fotografías tienen un tiempo y los pumas se mueven decenas de kilómetros por día, se optó por no brindar la información específica.