Contenido creado por Gerardo Carrasco
Vida en la red

Sentar un precedente

Ni ancianos ni bebés: video expone situación de falta de cultura cívica en el transporte

Publicado en redes por una cuenta comercial, el registro revela una situación que, pese a ser común, es también reprochable.

28.04.2026 08:07

Lectura: 5'

2026-04-28T08:07:00-03:00
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Por Gerardo Carrasco
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La vida cotidiana está pautada por normas, pero también por el apego —o no— que sus habitantes muestren a un mínimo pacto social, más allá de fiscalizaciones y castigos.

En algunos temas, ese control que la sociedad hace de sí misma parece dar resultado. Un ejemplo de ello es la imposición de la normativa que prohíbe a los dueños de mascotas abandonar las heces de los animales en la vía pública. Tal como puede apreciarse al caminar por las calles de Montevideo, la norma es acatada por una buena proporción de los propietarios de canes, sin necesidad de que haya un fiscal en cada esquina. Por el contrario, la certeza de que la norma es positiva y la mirada de los conciudadanos parecen bastar.

En el mismo sentido, se podría invocar la prohibición de fumar en espacios cerrados, que se remonta al año 2005. En aquel entonces, se dudó de que los uruguayos nos mostráramos dispuestos a respetar esa medida, pero sí sucedió.

Y si de normas y convivencia se trata, las unidades del transporte público pueden verse como un pequeño laboratorio social en el que los resultados, lamentablemente, son dispares. Reglas como la prohibición de escuchar música a volumen alto —válida tanto para los viajeros como para los conductores— no gozan de total acatamiento, y lo mismo sucede con la prohibición de tomar mate a bordo de los autobuses.

Más grave que la desobediencia a estas normas resulta el incumplimiento de la que establece la preferencia de los asientos para adultos mayores, discapacitados, embarazadas o niños. Se trata de una regla básica cuyo cumplimiento debería ser automático, sin necesidad de pedidos, intervenciones o coerciones. Sin embargo, a menudo la realidad es otra.

En las últimas horas, se hizo viral en las redes un video que denuncia esta situación. Fue publicado en Instagram y Facebook por la propietaria de una tienda dedicada a la venta de ropa de segunda mano, pero que también suele generar contenido de interés general.

"Vengo con esta situación que es muy habitual y a mí me pone loca. Resulta que se sube una señora de ochenta y largos al bondi, además cargada, y nadie le deja el asiento. Nadie”, expresó la mujer, que viajaba de pie en la parte trasera del bus y filmó lo que sucedía.

“O nos hacemos los chotos o venimos muy distraídos mirando el celular, bailes de TikTok o viendo tragedias en Gaza, pero no nos podemos dar cuenta y mirar para al costado y ver que hay alguien que, por ahí, con quien podemos tener un pequeño gesto,  que además corresponde”, expresó la autora del clip.

“Si yo estoy cansada, ¿cómo no va a estar cansada una persona que tiene ochenta años?", planteó.

Y si la situación ya era mala en ese entonces, se puso peor cuando la creadora del video pidió en voz alta que alguien le cediera un asiento a la octogenaria. En ese momento, una madre que viajaba con un bebé contó que a ella tampoco le habían cedido el asiento.

"La señora venía con un bebé y tampoco le dieron el asiento. La señora tuvo que poner a su bebé en brazos de una niña totalmente desconocida porque el papá no quiso poner a su hija a upa de él", relató.

"Les voy a dar un tip: si estás muy cansado, andate a los asientos de atrás. Porque ahí nadie te podría reclamar que cedas el asiento porque le corresponde a todos los que están adelante ceder el asiento. Y bueno, y si te sentás adelante, tenés que estar atento a ver quién se sube para ver si lo necesita más que vos. Es fácil”, concluyó.

La normativa

Si bien la obligación de ceder el asiento a adultos mayores, lisiados o gestantes existe desde hace décadas, en el año 2019 se estableció una reforma que “afinó” esta decisión.

Desde entonces, todos los buses capitalinos cuentan con seis asientos preferenciales, destinados a:

• Personas con discapacidad física, visual, auditiva e intelectual.

• Personas con afecciones que definen su traslado portando elementos de asistencia sanitaria (tubos de oxígeno, muletas, etc.).

• Personas mayores de sesenta años (+60).

• Mujeres embarazadas.

• Personas con niños en brazos.

• Personas con discapacidad visual acompañadas por perro guía.

La norma indica que es responsabilidad del guarda (si lo hubiere) o conductor “ disponer las acciones pertinentes que permitan y garanticen el cumplimiento” de estas reglas.

Para tomar nota

La situación registrada en el video no necesariamente refleja el comportamiento de la totalidad de la ciudadanía. De hecho, lo habitual es que la regla funcione sin imposición, por la simple empatía de los pasajeros.

Sin embargo, resulta preocupante que cuando no sucede de forma espontánea se requiera que alguien “azuce la cortesía”, porque de lo contrario no funciona.

Por Gerardo Carrasco
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