Cuenta la leyenda que los músicos de la orquesta del Titanic continuaron tocando mientras el busque se hundía, en una suerte de gesto de nobleza, amor al arte y desdén ante la muerte.
Del mismo modo, en medio de un apagón de dimensiones inéditas, los tuiteros residentes en España mantuvieron en alto el estandarte del humor hasta la última pizca de energía de las baterías de sus dispositivos. Y si bien la situación no era halagüeña y los ánimos amenazaron caldearse, con sus memes y chistes contribuyeron a mantener el buen ánimo pese a los trastornos.
Así, en medio de informaciones descorazonadoras y dificultades para moverse o abastecerse, los afectados por el corte de energía disfrutaron al menos de unos destellos de humor antes de sumirse —literalmente— en la oscuridad.