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El asistente

Microsoft quiere convertir a Copilot en el “sistema operativo para el trabajo”

La compañía rediseñó su asistente de IA para integrar Office, programación y agentes autónomos en una única plataforma destinada a empresas

02.10.2026 07:33

Lectura: 5'

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Microsoft quiere transformar Copilot en mucho más que un asistente de inteligencia artificial (IA). La compañía busca convertirlo en lo que denomina el “OS for work” —“sistema operativo para el trabajo”—, una plataforma desde la que los usuarios puedan realizar buena parte de sus tareas sin necesidad de desplazarse constantemente entre diferentes aplicaciones.

La estrategia está orientada principalmente al mercado empresarial, pero Microsoft también tiene la mirada puesta en los millones de consumidores que pagan una suscripción a Microsoft 365 y utilizan habitualmente herramientas como Word, Excel y PowerPoint.

El CEO de Microsoft, Satya Nadella, explicó esta visión durante un encuentro realizado la semana pasada con responsables de algunos de los principales clientes empresariales de la compañía, al que se accedía únicamente mediante invitación, según informó The Verge.

La idea es que Copilot se convierta en el centro desde el que se organiza el trabajo, de una manera comparable al papel que las aplicaciones de Office tuvieron en la transformación de las empresas durante las décadas de 1980 y 1990.

“Somos los arquitectos de una nueva frontera de trabajo, usando estas nuevas herramientas y capacidades”, afirmó Nadella.

Word, Excel y PowerPoint, dentro de Copilot

Microsoft presentó el 25 de setiembre una nueva versión de Copilot concebida como una plataforma unificada, con apartados como Home, Code y Autopilot.

El sistema incorpora capacidades de programación y agentes de inteligencia artificial capaces de realizar tareas en nombre del usuario.

Uno de los principales cambios es la integración directa de las herramientas de Office. La intención es que determinadas tareas puedan realizarse desde Copilot sin necesidad de abrir por separado Word, Excel o PowerPoint.

Así, un usuario podría crear y editar documentos desde el propio asistente mediante interfaces similares a las versiones web de las tradicionales aplicaciones de Microsoft.

La apuesta supone un cambio en la relación entre Office y la inteligencia artificial: Copilot deja de funcionar únicamente como una herramienta incorporada a las aplicaciones para intentar convertirse en el espacio central desde el que se trabaja con ellas.

El desafío de los agentes de inteligencia artificial

Una de las piezas centrales de esta estrategia son los agentes de IA, sistemas diseñados para ejecutar tareas con un mayor grado de autonomía.

El nuevo Copilot cuenta con espacios diferenciados para el chat, la programación y las tareas realizadas por estos agentes.

Jacob Andreou, responsable de Copilot en Microsoft, reconoció que introducir agentes autónomos dentro de las organizaciones plantea uno de los principales desafíos de esta nueva etapa.

Para que resulten realmente útiles, estos sistemas necesitan cierto margen para actuar por sí mismos: acceder a información, interactuar con otros sistemas, tomar determinadas decisiones o ejecutar acciones.

Precisamente ese nivel de autonomía puede generar resistencias dentro de las empresas, que tradicionalmente mantienen controles estrictos sobre quién puede acceder a información sensible o modificar procesos internos.

Microsoft pretende posicionar a Copilot como una solución capaz de resolver ese problema y ofrecer agentes de IA que puedan integrarse en los flujos de trabajo corporativos manteniendo los mecanismos de control necesarios.

Una plataforma pensada principalmente para las empresas

Andreou asumió en marzo la responsabilidad del diseño, la ingeniería y el crecimiento de Copilot, después de incorporarse a Microsoft el año pasado.

Según fuentes citadas por The Verge, la reorganización no estuvo exenta de dificultades y habría generado tensiones entre su equipo y el área de Copilot, Agentes y Plataforma (CAP).

La compañía, sin embargo, mantiene su apuesta por convertir Copilot en la plataforma que articule la transformación de los procesos laborales impulsada por la inteligencia artificial.

En esta visión, Microsoft busca ocupar el espacio del “sistema operativo para el trabajo”, mientras otras compañías tecnológicas podrían competir por desarrollar una especie de “OS for life”, un asistente de IA destinado a organizar aspectos más amplios de la vida cotidiana.

Entre los posibles competidores en ese terreno aparecen compañías como OpenAI y Meta.

Microsoft también quiere conquistar a los consumidores

Aunque la estrategia está especialmente dirigida a las empresas, Microsoft no quiere abandonar el mercado de usuarios particulares.

Andreou destacó que la compañía cuenta con una ventaja importante: cerca de 90 millones de personas pagan de su propio bolsillo una suscripción a Microsoft 365.

“Los consumidores de Microsoft son un poco especiales. Hay casi 90 millones de ellos que pagan por Microsoft 365 de su propio bolsillo”, señaló el ejecutivo.

Para la compañía, esos usuarios ya encuentran valor en aplicaciones como Excel, Word o PowerPoint. Integrarlas directamente dentro de Copilot podría convertirse en una manera de mantenerlos dentro de su ecosistema a medida que aumenta la competencia entre asistentes de inteligencia artificial.

La estrategia apunta así a modificar progresivamente la manera de utilizar Office: en lugar de abrir primero una aplicación y luego recurrir a la IA, Microsoft quiere que el usuario comience directamente en Copilot y desde allí pueda crear documentos, analizar información, programar o delegar tareas en agentes autónomos.

Si esa visión prospera, Copilot dejaría de ser simplemente el asistente de inteligencia artificial de Microsoft para convertirse en la puerta de entrada a buena parte de las herramientas que millones de personas utilizan diariamente para trabajar.