Contenido creado por María Noel Dominguez
Tecnología

El nuevo

Microsoft Copilot, el nuevo Internet Explorer de la era de la inteligencia artificial

Viene integrado en Windows, pero muchos usuarios lo evitan y prefieren ChatGPT, Gemini o Claude.

30.01.2026 11:08

Lectura: 3'

2026-01-30T11:08:00-03:00
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Microsoft Copilot debería tener todas las ventajas para liderar la carrera de la inteligencia artificial: viene integrado por defecto en Windows, aparece en la barra de tareas, tiene tecla propia en los teclados y está presente en aplicaciones como Word, Excel y Edge. Sin embargo, para muchos usuarios de PC, Copilot se ha convertido en el nuevo Internet Explorer: una herramienta impuesta, poco querida y fácilmente reemplazable.

Al igual que ocurrió hace dos décadas con el navegador de Microsoft, los usuarios más interesados en la IA optan por descargar alternativas como OpenAI (ChatGPT), Google (Gemini) o Anthropic (Claude). Y quienes no quieren usar inteligencia artificial, directamente se molestan por verla integrada en todos lados.

Un Copilot con poco entusiasmo real

Microsoft no publica cifras oficiales de uso de Copilot, a diferencia de OpenAI, que presume más de 800 millones de usuarios semanales en ChatGPT. Según datos de SimilarWeb, el sitio web de Copilot apenas alcanza el 1,1 % del mercado de herramientas de IA, muy por detrás de ChatGPT (64,5 %) y Gemini (21 %).

En el ámbito móvil la situación es similar: en la App Store de Apple, Copilot queda relegado detrás de ChatGPT, Gemini, Grok y Claude. Todo indica que tampoco es una herramienta central para los usuarios de Windows, que la desanclan de la barra de tareas o simplemente la ignoran.

El paralelismo con Internet Explorer es inevitable: así como los usuarios avanzados migraron a Firefox y Chrome, hoy quienes usan IA con frecuencia buscan experiencias más flexibles y potentes fuera del ecosistema Microsoft.

Menos flexible que la competencia

Aunque Copilot utiliza internamente modelos GPT de OpenAI, ChatGPT ofrece más control, opciones y madurez como plataforma. Copilot tiene puntos fuertes —como su integración con Microsoft 365 o la visión de escritorio—, pero no alcanza para competir en preferencia.

Incluso dentro de Microsoft surgen dudas. Un correo interno atribuido al CEO Satya Nadella señalaba que las conexiones de Copilot con Gmail y Outlook “no funcionan bien” y “no son inteligentes”, según The Information. Además, herramientas como Claude Code están ganando popularidad incluso entre ingenieros de la propia empresa.

Las mayores fortalezas de Copilot están en GitHub Copilot para programación y Microsoft 365 Copilot en entornos corporativos, pero esas ventajas no se traducen en entusiasmo para el usuario común.

El problema de imponer la herramienta

Como ocurrió con Internet Explorer, el principal problema de Copilot es que se impone como opción predeterminada. Aparece en Windows aunque el usuario no lo pida, tiene tecla propia, invade aplicaciones básicas y forma parte del marketing de las nuevas “PC Copilot+”.

Esto genera rechazo. No se usa porque se elija, sino porque Microsoft quiere que se use. En contraste, quienes adoptan ChatGPT, Gemini o Claude lo hacen de forma voluntaria, tras comparar opciones.

No es casual que muchos usuarios busquen activamente cómo desactivar Copilot o reducir su presencia en Windows.