Un documento interno revela que Meta está intensificando su estrategia para integrar la inteligencia artificial en el trabajo cotidiano de sus empleados, con objetivos concretos y medibles que apuntan a transformar su modelo operativo.

Según la información divulgada, el CEO Mark Zuckerberg impulsa una visión de compañía “nativa de la IA”, donde estas herramientas no solo complementen, sino que redefinan los procesos productivos.

Metas concretas: la IA como eje del trabajo técnico

El documento establece objetivos ambiciosos en distintas áreas de la compañía:

Hasta 65% de los ingenieros deberían escribir más del 75% de su código con ayuda de IA

Entre 50% y 80% del código en equipos de machine learning debería ser asistido por IA

55% de los cambios de código en productos centrales deberían involucrar agentes de IA

80% de los ingenieros senior deben adoptar herramientas de IA

Estas métricas reflejan un cambio estructural en la forma en que se desarrolla software dentro de la empresa.

Cultura corporativa: incentivos y presión interna

Más allá de los objetivos técnicos, Meta estaría utilizando distintos mecanismos para acelerar la adopción:

Integración del uso de IA en evaluaciones de desempeño

Uso de herramientas internas para tareas como revisiones entre empleados

Cambios en roles y denominaciones hacia perfiles vinculados a IA

Aunque la empresa sostiene que prioriza el impacto sobre el uso en sí, el documento sugiere una presión creciente para incorporar estas herramientas en el trabajo diario.

Reorganización y eficiencia

El impulso de la IA coincide con una reestructuración interna:

Equipos más pequeños

Organización más horizontal

Recientes despidos en áreas como Reality Labs

En este contexto, la IA aparece como un factor clave para aumentar la productividad sin expandir la plantilla laboral.

El director de tecnología, Andrew Bosworth, liderará iniciativas específicas para fomentar el uso interno de estas tecnologías.