Más de la mitad de los países del mundo ya aplican restricciones al uso de teléfonos móviles en las escuelas. En total, el 58% de los sistemas educativos —114 países— cuentan con algún tipo de prohibición o regulación, según un informe de la UNESCO difundido este jueves.

ceEl dato refleja un crecimiento acelerado en los últimos años. En junio de 2023, cuando la organización analizó por primera vez este fenómeno en su Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo, solo el 24% de los países tenía restricciones. En apenas tres años, esa proporción se duplicó con creces.

Entre los países que recientemente adoptaron medidas figuran Bolivia, Costa Rica, Croacia, Georgia, Maldivas y Malta, en una tendencia que, según la Unesco, confirma que el uso de celulares en el ámbito educativo se ha convertido en una “prioridad fundamental” para las políticas públicas.

Distintos modelos de restricción

Las medidas, sin embargo, no son homogéneas. Existen enfoques diversos que van desde prohibiciones totales a regulaciones parciales o decisiones descentralizadas.

En muchos casos, las restricciones se aplican durante la jornada escolar o dentro del aula, mientras que algunos sistemas permiten el uso de los dispositivos con fines educativos o en situaciones específicas, como estudiantes con discapacidades o condiciones de salud.

Otros países optan por delegar la regulación en cada centro educativo. Es el caso de Colombia, Estonia, Islandia, Perú, Indonesia, Serbia, Polonia o Filipinas, donde las escuelas definen sus propias normas.

También hay debates a nivel subnacional. En Argentina, por ejemplo, la provincia de Buenos Aires implementó un veto a los celulares en escuelas primarias.

Un debate en evolución

En países como Francia, donde ya existía una prohibición en educación primaria y secundaria, el debate continúa. Las autoridades analizan ahora si es necesario avanzar hacia nuevas regulaciones que contemplen usos específicos de la tecnología.

Para la Unesco, esta diversidad de enfoques muestra que los sistemas educativos aún buscan un equilibrio entre reducir las distracciones en clase y enseñar un uso responsable de las herramientas digitales.

Más allá de la prohibición

El organismo advierte que restringir los teléfonos no resuelve por sí solo los desafíos de la era digital. Si bien limitar su uso puede mejorar la concentración en el aula, la educación debe incluir también el desarrollo de competencias digitales.

“Las escuelas siguen siendo uno de los pocos lugares donde los jóvenes pueden desarrollar pensamiento crítico y aprender a evaluar la información en línea, gestionar el tiempo frente a pantallas y comprender los riesgos de las plataformas digitales”, señala el informe.

En ese sentido, el desafío para los sistemas educativos no es solo prohibir dispositivos, sino garantizar que los estudiantes estén preparados para un entorno cada vez más digital.

Un llamado a repensar la educación digital

En el marco del Día Internacional del Aprendizaje Digital, la Unesco llamó a promover un uso de la tecnología en la educación “centrado en las personas y basado en los derechos”.

El objetivo, subraya el organismo, es doble: proteger el tiempo de aprendizaje dentro del aula y, al mismo tiempo, formar a los estudiantes para desenvolverse de manera crítica y responsable en el mundo digital.

Con información de Europa Press