En el voleibol suele haber discusiones sobre si una pelota pico o no dentro de los límites de la cancha. Pero desde ahora, las pelotas que generen dudas a los árbitros serán definidas en cuestión de segundos gracias a una tecnología desarrollada por la marca Penalty.

El sistema dispone de seis cámaras en los laterales y líneas de fondo de la cancha, además de un monitor colocado en el poste donde va la red. En caso de duda, el árbitro es informado por medio de una pequeña pantalla ubicada en su "cubículo".

A diferencia de la herramienta utilizada durante el Mundial de la disciplina del año pasado, esta tecnología no precisa de la interpretación de la mesa ni del segundo árbitro, por lo que tampoco generará discusiones entre los jugadores, que suelen ser comunes en este deporte.