El científico, cuyo departamento celebra el centenario en estas fechas, da por "inminente" esa evolución.

"La metamorfosis de la planta del pie es inevitable, se irá transformando sin dudas, por no estar bien adaptada al caminar erguido", dice Drobishevski.

El antropólogo reconoce que "es difícil hacer un pronóstico exacto del futuro aspecto". "No tenemos un punto de referencia porque en el pasado no hubo bípedos que caminaran erguidos", señala.

Para Drobishevski, "lo más probable es que los músculos de la planta se transformen en un sistema ligamentoso, y que se parezca a una pata de elefante".

"Su tamaño irá a menos, tendrá una almohadilla de grasa y la bóveda plantar va a desaparecer, por innecesaria", predice él.

(Sputnik)