Los equipos de la misión "continúan examinando la causa de las indicaciones inesperadas de posición de la válvula" en el sistema de propulsión de la nave.

Al principio de la cuenta regresiva del lanzamiento para el intento del 3 de agosto, los equipos de la misión detectaron indicios de que no todas las válvulas estaban en la configuración adecuada necesaria para el lanzamiento. Los equipos de la misión decidieron detener la cuenta atrás --que preveía un lanzamiento el 4 de agosto-- para seguir analizando el problema, informa la NASA en un comunicado.

RETIRADA AL HANGAR
La NASA y Boeing trabajaron en varios pasos para solucionar las indicaciones incorrectas de las válvulas, incluido el ciclo de las válvulas del sistema de propulsión del módulo de servicio, dentro de la configuración actual de Starliner y el cohete Atlas V en el sitio de lanzamiento de Cabo Cañaveral en Florida.

Los equipos de la misión han decidido trasladar el Atlas V y el Starliner a la Instalación de Integración Vertical (VIF) para realizar más inspecciones y pruebas donde haya acceso a la nave espacial.

Los equipos de ingeniería descartaron una serie de posibles causas, incluido el software, "pero se necesita tiempo adicional para completar la evaluación".

Según la NASA, junto con Boeing se tomará el tiempo necesario para garantizar que Starliner esté listo para su importante prueba de vuelo sin tripulación a la estación espacial y buscarán la próxima oportunidad disponible después de la resolución del problema.

Durante el primer vuelo de prueba en diciembre de 2019, la cápsula Starliner experimentó fallos de software que causaron problemas con la forma en que encendía sus propulsores.

Como resultado, Starliner no tuvo suficiente combustible para llegar a la Estación Espacial y tuvo que regresar a la Tierra prematuramente.

Con información de Europa Press