Contenido creado por María Noel Dominguez
Tecnología

Si, yo te entiendo

La IA ya descifra emociones y familiaridad en palabras como lo haría un humano

Una nueva herramienta con IA predice rasgos del lenguaje humano, útil para la educación y la salud.

03.11.2025 07:27

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2025-11-03T07:27:00-03:00
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Un equipo internacional de científicos desarrolló una herramienta basada en inteligencia artificial (IA) capaz de descifrar características del lenguaje humano como la carga emocional, la familiaridad o el grado de abstracción de las palabras, tareas que hasta ahora requerían la participación directa de millones de personas y extensos experimentos psicolingüísticos.

El proyecto, coordinado por el profesor Javier Conde de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), contó con la colaboración de centros de prestigio como el MIT, la Universidad de Gante, el Politécnico de Milán, la Universidad de California en San Diego y la Universidad de Hong Kong. El software, de código abierto, está disponible para investigadores, docentes y profesionales de la salud.

Un cambio de paradigma en la psicolingüística
Tradicionalmente, los estudios sobre cómo las personas procesan el lenguaje se han apoyado en encuestas y pruebas cognitivas que evaluaban la respuesta de los individuos ante distintas palabras. Sin embargo, estos métodos, aunque validados científicamente, son costosos y lentos. Ahora, gracias a los grandes modelos de lenguaje (LLM, por sus siglas en inglés), como los que sustentan herramientas como ChatGPT, los investigadores pueden obtener datos comparables en una fracción del tiempo y con menos recursos humanos.

“La idea no es reemplazar al juicio humano, sino ampliarlo. Los modelos de lenguaje abren una puerta nueva a la investigación psicolingüística”, explicó Conde en declaraciones a EFE. Además, resaltó el potencial de esta herramienta para estudiar el procesamiento lingüístico en español, una lengua tradicionalmente subrepresentada en este campo.

Aplicaciones prácticas: de la educación al marketing
Los usos de esta tecnología son amplios y diversos. En educación, por ejemplo, puede ayudar a adaptar materiales didácticos al nivel emocional y cognitivo de los estudiantes. En marketing, permite identificar términos que generan mayor impacto emocional en las audiencias. Incluso se perfila como herramienta complementaria para el diagnóstico precoz de trastornos como la dislexia o la depresión, aunque los desarrolladores subrayan que ese no fue su objetivo inicial.

Uno de los aspectos más innovadores es que el sistema puede inferir cómo reaccionaría una persona ante una palabra sin haber sido entrenado específicamente para ello, replicando tendencias humanas en cuanto a familiaridad, emotividad o concreción.

Un futuro prometedor, pero con cautela
Pese a su potencial, el equipo enfatiza la necesidad de validación y supervisión humana. “La inteligencia artificial no sustituye el juicio humano; lo complementa”, insistió Conde, consciente de los reparos que la IA todavía despierta en parte de la comunidad científica y del público en general.


Con información de EFE.