Contenido creado por María Noel Dominguez
Medioambiente

Bajo amenaza

La CITES debate en Uzbekistán más protección para tiburones, anguilas y rinocerontes

Países negocian frenar el comercio de especies en riesgo; Japón y Namibia se oponen a nuevas restricciones

24.11.2025 09:52

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2025-11-24T09:52:00-03:00
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Con una agenda cargada de tensiones diplomáticas y decisiones clave para la conservación global, la Conferencia de las Partes (COP) de la CITES se inauguró este lunes en Uzbekistán, con la participación de más de 180 países. El foro se extenderá hasta el 5 de diciembre y busca actualizar los marcos regulatorios que rigen el comercio internacional de más de 36.000 especies de fauna y flora silvestres.

Entre los temas centrales se encuentra la posible ampliación de la protección para varias especies de tiburones y anguilas, así como el controvertido debate sobre permitir o no la venta legal de marfil y cuernos de rinoceronte, medidas que podrían marcar un giro en el comercio global de vida silvestre.

Protección versus intereses económicos

Una de las propuestas más divisivas busca incluir nuevas especies de anguilas en el Apéndice II del convenio, lo que implicaría mayores restricciones para su comercio. Si bien esta medida cuenta con el respaldo de organizaciones conservacionistas por el estado crítico de algunas especies —como la anguila europea—, Japón se opone con firmeza debido al alto consumo doméstico de estos peces, clave en su gastronomía.

En paralelo, la protección de tiburones —como el oceánico de puntas blancas, propuesto para el Apéndice I— vuelve a ocupar un lugar central. La pesca excesiva, impulsada por la demanda de aletas, ha diezmado muchas poblaciones marinas. La inclusión en el Apéndice I supondría la prohibición total de su comercio internacional.

El dilema del marfil y los cuernos

Otro de los temas que divide a los participantes es la propuesta de permitir que ciertos países, como Namibia, vendan legalmente sus reservas de marfil y cuernos de rinoceronte para financiar programas de conservación.

Namibia argumenta que los recursos generados serían esenciales para proteger hábitats y evitar la desaparición progresiva de especies clave. Sin embargo, organizaciones como el Fondo Internacional para el Bienestar Animal advierten que cualquier apertura legal podría facilitar el blanqueo de piezas obtenidas ilegalmente, alimentando el tráfico clandestino, especialmente hacia Asia.

Cabe recordar que una propuesta similar fue rechazada por la CITES en su edición de 2022.

El caso Vantara: tensiones con India

Otro punto sensible será el análisis del megaproyecto Vantara, un zoológico privado en India que alberga decenas de miles de animales. Un informe reciente de la propia CITES señala irregularidades en los procesos de importación de especies, aunque el gobierno indio ha negado cualquier mala práctica y defiende el proyecto como una contribución a la conservación.

Con información de AFP