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Ciencia

Más vale prevenir

Investigadores desarrollaron procedimientos genómicos sobre cáncer de mama en el Clínicas

Un grupo de trabajo buscó detectar variantes patogénicas de los genes BRCA1 y BRCA2, asociadas al desarrollo de cáncer de mama.

22.12.2021 09:09

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2021-12-22T09:09:00
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Por Santiago Magni

La Academia Nacional de Medicina otorgó el Gran Premio Nacional de Medicina 2021 a un equipo de expertos por su trabajo de desarrollo e implementación de procedimientos genómicos para el diagnóstico de susceptibilidad hereditaria al cáncer de mama y ovario en el hospital universitario.

Este trabajo, realizado por investigadores del Hospital de Clínicas de la Facultad de Medicina (UdelaR) y el Instituto Pasteur de Montevideo, desarrolló métodos moleculares para detectar variantes (mutaciones) patogénicas de un panel de 11 genes incluyendo BRCA1 y BRCA2, los cuales son conocidos por contribuir al riesgo genético para el desarrollo de cáncer de mama. La identificación de mujeres portadoras permite tomar medidas para prevenir o detectar precozmente su desarrollo.

El grupo está liderado por Prof. Dr. Alfonso Cayota, de la Facultad de Medicina de la UdelaR y el Institut Pasteur de Montevideo y la Prof. Dra. Lucía Delgado del Servicio de Oncología Clínica del Hospital de Clínicas. El resto del equipo lo integran Nora Artagaveytia, Noelia Silveyra, Sebastián Ximenez, Gonzalo Manrique, Camila Simoes, Lucía Spangenberg, Hugo Naya, Julia Sanguinetti, Valentina Blanco, Tania Possi, Natalia Camejo, Cecilia Castillo y Sandra Cataldi.

En diálogo con Montevideo Portal, Cayota habló sobre la importancia de este trabajo, sus hallazgos y principales objetivos.

“Una parte significativa de los cánceres de mama, ovario, son esporádicos, es decir que no hay un patrón familiar de sospecha de predisposición hereditaria al cáncer de mama.. Sin embargo, es conocido que hasta un 15% de los cánceres de mama y ovario tienen una base genética por mutaciones en algunos genes que aumentan el riesgo”, explicó Cayota.

“Hoy el cáncer de mama y ovario se divide en dos grandes tipos según su origen. Uno es el esporádico, que es la mayoría de los casos, y tiene una frecuencia estimada de una de cada ocho mujeres con probabilidad de desarrollar cáncer de mama independientemente de antecedentes familiares”, agregó.

El investigador expresó que “en un 10% y 15% de los casos existe una base genética para su desarrollo lo que aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama y ovario que, según datos epidemiológicos, permite predecir que entre 7 a 8 mujeres de cada 10 tienen la posibilidad de desarrollar cáncer de mama a lo largo de su vida. Esa es una tasa bastante alta de probabilidad. Lo que se transmite es el riesgo pero no la enfermedad, lo que explica que no todas las mujeres portadoras desarrollarán el cáncer”, acotó.

En ese sentido, Uruguay es un país que tiene una tasa de incidencia muy alta, similar a los países occidentales desarrollados. “Tenemos unos 1.900 casos por año de cáncer de mama. Es la primera causa de muerte por cáncer en la mujer, a pesar de que la mortalidad ha bajado significativamente, dando cuenta de unas 680 muertes por año actualmente”, dijo Cayota.

“Estos datos dan cuenta de que se ha avanzado mucho en la detección precoz y la tasa de mortalidad ha bajado bastante, en contraposición al cáncer de pulmón, donde la incidencia es similar a la mortalidad por el diagnóstico tardío”, añadió.

Hace un par de décadas la profesora y directora del servicio de Oncología Clínica del Hospital de Clínicas Lucía Delgado, coautora del trabajo, después de una formación en Francia volvió al país, con herramientas previas a la revolución tecnológica de secuenciar el genoma humano, con técnicas complejas y empezó sus primeros estudios. “Con los bajos recursos de esos momentos dicha iniciativa debió discontinuarse”, comentó Cayota, que es profesor del Departamento de Medicina del Hospital de Clínicas.

“La idea era incorporar tecnología de última generación para mejorar, no solo la investigación, sino las capacidades de investigación científica a nivel país y retomar el diagnóstico genético discontinuado años atrás. En ese desarrollo incorporamos tecnología de secuenciado genético de última generación, que permiten secuenciar a una velocidad y exactitud impresionante, con alto nivel de calidad”, agregó. Además, también incorporaron un servicio de bioinformática que participa de esta propuesta.

“Buscamos lograr accesibilidad, conservar información genética para conocer las características de nuestra población y creamos la competencias para poder nosotros conservar esos datos”, expresó el investigador.

Foto: Institut Pasteur

Foto: Institut Pasteur

Un método propio

Empezaron desde el Hospital de Clínicas y desarrollando con el Institut Pasteur un método propio que “permite estudiar genes con evidencia de que se han vinculado sus mutaciones se asocian con el riesgo heredado al cáncer de mama y ovario”.

“Fuimos avanzando y hemos estudiado más de 110 familias con sospecha de predisposición hereditaria al cáncer de mama. Encontramos elementos que sabíamos e información sobre diversas variantes genéticas nuevas propias de nuestra población”, expresó.

 Cayota explicó que “no todos los humanos tenemos exactamente el mismo genoma, hay un pequeño porcentaje de variaciones que nos distingue individualmente. Asimismo, nuestra población tiene, del punto de vista genético, características propias que nos distinguen de otras que podrían contribuir a una susceptibilidad particular a cierto tipo de enfermedades. Por ello es importante conservar esta información ”.

“La  Unidad de Bioinformática del Institut Pasteur liderada por el Dr. Hugo Naya y la Dra. Lucía Spangenberg, han logrado secuenciar más de 30 genomas de uruguayos, lo que permite tener información relevante de las características genéticas de nuestra población”, añadió.

En ese sentido, apuntan a usar una base propia del genoma uruguayo y una propia del estudio de familias con una sospecha de transmisión hereditaria del riesgo a cáncer de mama y ovario. “Esto sienta las bases para otros casos, no solo en oncología como cáncer de colon hereditario, sino otras patologías transmisibles”, aseveró Cayota.

“Estas nuevas tecnologías, asociado a las capacidades de la Unidad de Bioinformática del Instituo Pasteur de Montevideo, nos permitió estudiar simultaneamente la casi totalidad de los genes contenidos en nuestro ADN (conocido como el Exoma) en una población de pacientes en quienes no se logró encontrar mutaciones en genes conocidos. Hemos encontrado genes que muestran mutaciones no descritas, que podrían ser frecuentes en nuesta población y podrían ser causa de estas o de otras afecciones en nuestra población”, sostuvo el investigador.

“Un aspecto no menor de esta iniciativa, es haber logrado procedimientos de bajo costo que han permitido una amplia accesibilidad que contribuyen a su universalización a nivel local”, concluyó Cayota.

Por Santiago Magni