Con el objetivo de acabar con la dependencia de los combustibles fósiles, investigadores de la Universidad de Concordia en Montreal desarrollaron una célula que produce energía eléctrica de la fotosíntesis y la respiración de las algas verdes-azules.

"Tanto la fotosíntesis como la respiración involucran a las cadenas de transferencia de electrones. Al atrapar los electrones liberados por las algas durante la fotosíntesis y la respiración, podemos aprovecharlas para la producción de energía eléctrica naturalmente", afirma uno de los investigadores, según recoge Europa press.

Las algas verdes-azules son los microorganismos más prósperos del planeta, en término evolutivos. Además, ocupan un amplio rango de hábitats a través de todas las latitudes. Y, claro está, la flora y la fauna de la Tierra deben su desarrollo a las cianobacterias, que produjeron el oxígeno que permitió prosperar a las formas de vida superiores de forma definitiva.

"Al tomar ventaja de un proceso que se producen constantemente en todo el planeta, hemos creado una tecnología nueva y escalable que podría conducir a formas más baratas de generación de energía libre de carbono", afirma el grupo de científicos.

La invención todavía está en etapa de estudio y análisis.