Al borde del río Ruzizi, que separa la República Democrática del Congo de Burundi, las personas se quejan de que los hipopótamos arrasan con todo y matan a la gente, y la convivencia sigue siendo conflictiva, lo que desespera a los ambientalistas.

"Recientemente, en diciembre, los hipopótamos devastaron tres hectáreas de campos de sembradíos de una vecina", se lamentó Jeannette Chandazi residente en Kamanyola, en el este del país, cerca del río donde activistas por el medioambiente efectuaron esta semana una visita de mediación.

David Wiragi, representante de los ambientalistas en Kamanyola, indicó que "desde 2019 a la actualidad siete personas murieron y seis fueron heridas" por estos mamíferos en esta localidad y en el pueblo vecino de Katogota.

Para él, el problema es que "la gente invadió el borde del río", ocupando zonas que los animales utilizaban para buscar comida. "Atacan a la gente y la gente los persigue", explicó a la AFP.

En teoría, la ocupación del suelo está prohibida en una franja de 100 metros al borde del río, una disposición que no se respeta.

"La gente debería estar sensibilizada y no considerar a los hipopótamos como enemigos y entender que constituyen una oportunidad para el turismo y la creación de empleos", indicó Josué Aruna, representante provincial de los ambientalistas.

En conjunto con el gobierno provincial, Aruna organizó una visita "turística" y de sensibilización el miércoles, con motivo de la celebración del día mundial de los humedales.

"Ya hace tres años que trabajamos en este tema", destacó, señalando que el objetivo es crear "zonas de observación de hipopótamos" con un sitio experimental en Kamanyola.

AFP