Recientes investigaciones coordinadas por la Universidad de Oxford, indican que el ser humano ya se encontraba en el viejo continente hace 45.000 años.

El descubrimiento, que será publicado en el próximo número de la revista "Nature", revela un prolongado período de convivencia entre humanos y neandertales en Europa Occidental, ya que esta última variedad de homínido desapareció del planeta hace aproximadamente 30.000 años.

Según publica el periódico paulista Folha, los investigadores analizaron un maxilar descubierto en la Caverna de Kent, Inglaterra, en 1920, y dos molares encontrados en la Gruta del Caballo, en el sur de Italia.

Detallados análisis morfológicos dejaron en claro que en ambos casos, las piezas óseas corresponden a humanos modernos, no a neandertales. El dato resulta doblemente interesante en el caso italiano, ya que se creíaa que los utensilios hallados en la cueva habían sido confeccionados por neandertales.

La nueva información afirma la hipótesis de que los neandertales aprendieron a manufacturar objetos más tarde, influenciados por el Homo Sapiens.