Contenido creado por Gerardo Carrasco
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Se agradece el interés

Hay que estudiar: youtuber venezolano de visita en Montevideo derrocha simpatía y errores

Entre elogios al país, estima en 200 años la edad del Palacio Salvo y atribuye a Inglaterra la Fortaleza del Cerro.

11.04.2022 11:15

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2022-04-11T11:15:00
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El venezolano Fogonix goza de popularidad en las redes sociales, y muy especialmente en la plataforma de video YouTube. Viajero incansable, ha recorrido países como España, Estados Unidos, México y Costa Rica, viajes en los que ha mostrado a sus miles de seguidores aspectos interesantes de los sitios visitados.

Fogonix anda por estos días en nuestro país, y en su primer video uruguayo manifestó entusiasmo, respeto y simpatía por el lugar visitado, algo que suele ser la tónica de su material. Sin embargo, a la hora de considerar el “valor didáctico” del producto, es necesario decir que incurre en algunos errores de bulto.

En su primer paseo montevideano, el joven venezolano se detiene a describir el Palacio Salvo y se muestra sorprendido por el “adelanto” arquitectónico uruguayo, asombro entendible dado que atribuye al edificio una edad aproximada de doscientos años. En realidad, la emblemática torre montevideana fue edificada en 1928, y apenas se está aproximando a su primera y “joven” centuria.

A partir de ese dato erróneo, Fogonix afirma que el Salvo fue “durante muchísimos años el edificio más alto del mundo”, cuando en realidad jamás poseyó tal mérito.

Video adelante, Fogonix enseña a sus seguidores la Fortaleza del Cerro, y se retrotrae a los tiempos en que nuestro país era la frontera de los imperios español y portugués. En ese contexto mezcla fuera de lugar a las Invasiones Inglesas, y atribuye la construcción del fuerte a los invasores británicos. La construcción de esa defensa fue dispuesta por los españoles en 1808, un años después de que las fuerzas inglesas fueran repelidas.

En un segundo video, el youtuber obsequia a sus seguidores con una expedición de compras en un supermercado, donde compara precios y confunde damascos con duraznos.

Los gazapos del joven viajero no empañan la buena disposición que muestra hacia Uruguay. Sin embrago, la improvisación y la falta de rigor a la hora de describir los sitios que visita acaba por jugarle malas pasadas.