Ciencia

Parece que fue ayer

Hallan intacto un oso cavernario de hace más de 22.000 años

El animal, cuya especie está extinguida, fue hallado en una cueva en el extremo norte de Rusia.

15.09.2020 14:57

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2020-09-15T14:57:00
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Se trata de todo un hallazgo. Un oso de las cavernas de más de 22.000 años fue encontrado en excelente estado de conservación en una cueva del Ártico ruso.

El cadáver del animal que vivió en la Edad de Hielo fue encontrado la semana pasada por un grupo de investigadores de NEFU (Universidad Federal del Noreste) en Yakutsk (Siberia), luego de ser alertados del descubrimiento por un grupo de pastores de renos en las islas Lyakhovsky , en el extremo norte de Rusia, entre el Mar de Laptev y el Mar de Siberia Oriental.

Según los científicos, este es el primer ejemplar de la especie que se encuentra con órganos internos y tejidos blandos intactos, incluido el hocico, tal como se aprecia en la foto.
Antes de eso, solo se habían encontrado huesos y carcasas secas de animales de esta época. "Este descubrimiento es de importancia mundial", afirma Lena Grigorieva, experta rusa en especies extintas de la Edad del Hielo, en declaraciones citadas por Diário de Notícias.

El Ursus spelaeus es una especie prehistórica que vivió en vastas zonas de Eurasia, y extinguida hace unos 15 mil años. El investigador Maxim Cheprasov, del laboratorio del Museo del Mamut de Yakutsk, dice que ahora deberá hacerse un análisis de radiocarbono para determinar la edad precisa del oso. El análisis preliminar sugiere que tiene entre 22.000 y 39.500 años.

Los científicos esperan obtener ADN del animal, ya que parece estar en buenas condiciones, y estudiar la genética molecular, celular y microbiológica. "La investigación está planificada a una escala tan grande como el estudio del famoso mamut en la pequeña isla de Liakhovsky", explicó Grigorieva, refiriéndose al descubrimiento de una cría de mamut que vivió hace 28.000 años. El animal había quedado conservado en hielo, y estaba tan bien conservado como si acabara de morir, y los científicos evalúan la posibilidad de una clonación .

El descubrimiento de este ejemplar de oso fue posible debido al derretimiento del permafrost, una gruesa capa de suelo congelado, típico de la región ártica, que, en teoría, no se derrite con los cambios de estación. Sin embargo, esta capa gélida ha perdido terreno en los últimos años debido al calentamiento global, dejando a la vista cuerpos de mamuts, rinocerontes lanudos, caballos de la Edad de Hielo y varios bebés de leones cavernarios, que habían permanecido conservados por el frío permanente.