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Googlebooks: Google lanzó laptops con Android, pero el software no acompaña

Las nuevas computadoras cuestan más de US$ 1.000 y tienen excelente construcción

16.10.2026 11:31

Lectura: 7'

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Google lanzó las Googlebooks, su nueva línea de laptops con Android que busca reemplazar a las Chromebooks y competir con Windows y macOS. Las máquinas tienen hardware premium, precios superiores a los US$ 1.000 y prometen integración profunda con teléfonos Android, pero el sistema operativo sigue revelando su origen telefónico a cada paso, según una extensa revisión del sitio especializado Ars Technica.

Las Googlebooks abandonan el enfoque económico de las Chromebooks y apuntan al segmento premium. La más barata, la Acer Googlebook 14, arranca en US$ 899 en oferta de lanzamiento (el precio subirá en 2026). Los modelos de Lenovo, HP y Asus alcanzan los US$ 1.300, con pantallas OLED, trackpads hápticos y construcción en aluminio y magnesio.

Todas las máquinas incluyen la Glowbar, una barra LED que se ilumina con los colores de Google cuando se activa el asistente Gemini mediante voz, durante el arranque o al enchufar el cargador para mostrar la batería. El medio calificó la función como "modestamente útil" pero no un punto de venta decisivo.

La gama incluye convertibles (Acer), modelos compactos de 14 pulgadas con chips Snapdragon X Elite (HP, US$ 1.300) o Intel, y una versión de 15,3 pulgadas (Lenovo) con puerto HDMI y USB-A además de tres USB-C. Ars Technica destacó el teclado del modelo HP como el mejor de la serie.

Android en pantalla grande, otra vez

El sistema Googlebook OS es Android adaptado a laptops, con escritorio, ventanas flotantes, múltiples desktops virtuales y soporte para dividir pantalla al estilo ChromeOS. La configuración inicial es rápida para usuarios Android: se escanea un código QR con el teléfono y se transfieren cuentas, datos y aplicaciones en minutos.

Pero la integración con el teléfono, llamada "Better Together", solo funciona con dispositivos que tengan Android 17, versión que aún no llegó a la mayoría de los equipos. Además, el teléfono y la laptop deben estar en la misma red Wi-Fi, y cambiar de red suele romper la conexión.

La función "Continue On", que permite retomar en la laptop lo que se hacía en el teléfono, rara vez apareció durante las pruebas. El espejo de aplicaciones del teléfono funciona, pero con rendimiento deficiente, limitado a una app por vez y sin soporte para aplicaciones con seguridad a nivel de sistema. El acceso a archivos del teléfono desde la laptop es lento y no funciona en sentido inverso.

Pocas apps preparadas para escritorio

Las Googlebooks traen la Play Store completa, pero la mayoría de las aplicaciones siguen diseñadas para teléfonos. Google señala en la tienda cuáles están "optimizadas para escritorio", pero son una minoría frente a las etiquetadas como "compatibles con escritorio" (soporte mínimo de teclado y mouse) o "mejor en el sitio web".

Aplicaciones populares como Slack son "una experiencia abismal" en la laptop, según Ars Technica, que recomendó usar la versión web. Incluso apps oficiales de Google como Gmail, Calendar y Drive son en realidad PWA (aplicaciones web progresivas), no versiones nativas. Drive no permite sincronizar carpetas al disco, solo marcar archivos individuales como disponibles offline, una limitación que no existe en Windows ni macOS.

Photoshop para Android está optimizado para Googlebooks, pero tiene interfaz móvil escalada a horizontal, pocos atajos de teclado y controles que no responden bien al mouse. La app es gratuita, a diferencia de la suite de Adobe en otras plataformas, pero el medio consideró que "llamarla app de escritorio es exagerar".

El administrador de archivos de Google carece de pestañas y soporte para compartir carpetas en red. Aplicaciones de terceros con esas funciones están mal optimizadas para laptops. Dropbox funciona, pero no sincroniza carpetas automáticamente: hay que actualizar manualmente, como en un teléfono.

El teclado y la IA integrada

El teclado de las Googlebooks reemplaza la tecla Windows por una "G", y la fila superior incluye controles de brillo, volumen, navegación de Android y activación de voz para el asistente Rambler, que permite dictar en cualquier campo de texto.

La tecla de bloqueo de mayúsculas fue reemplazada por "quick insert", que abre un menú para insertar emojis, capturas recientes, contenido del portapapeles y URLs visitadas. Ars Technica valoró el cambio, aunque el bloqueo de mayúsculas sigue disponible mediante combinación de teclas.

Google incluyó varias funciones de inteligencia artificial. Magic Pointer se activa moviendo el cursor con intensidad y permite enviar cualquier contenido de pantalla a Gemini para traducir, crear imágenes o agendar eventos. El medio lo calificó como "difícilmente revolucionario" y señaló que la sensibilidad del gesto es difícil de ajustar: demasiado alta y se activa sin querer, demasiado baja y hay que sacudir el mouse con fuerza.

Create My Widget permite describir un widget y que la IA lo genere, pero las opciones son muy limitadas: cuenta regresiva de calendario y resultados deportivos funcionan, información del sistema o contenido de apps no.

Vibe coding como parche

Todas las Googlebooks incluyen Antigravity, la app de desarrollo asistido por IA de Google. Permite describir una aplicación y que la IA genere código, instale herramientas de desarrollo y compile APKs listos para instalar. Ars Technica probó crear un administrador de archivos con soporte para compartir carpetas en red, función que falta en la app nativa.

El resultado fue funcional tras "varias horas de prompts durante unos días", con pestañas, vista de árbol de archivos, previsualizaciones y más botones que la app de Google. Pero requirió usar el modelo Gemini 3.8 Flash de pago, ya que modelos más livianos no lograron producir algo estable.

"No es ideal esperar que la gente que compra una laptop pase horas hablando con un robot para que haga cosas básicas de laptop. Debería hacerlas desde el primer momento", opinó el medio.

Rendimiento y duración

Los modelos con Snapdragon y con Intel tienen rendimiento similar en tareas generales. Algunos reportes mencionaron problemas de compatibilidad de apps en versiones Intel, pero Ars Technica no los experimentó. El Snapdragon mostró mejor rendimiento gráfico en juegos Android, aunque incluso los títulos más exigentes corrieron bien en Intel.

La dificultad para exigir las máquinas viene de que el software fue diseñado para teléfonos. Android cierra aplicaciones en segundo plano para liberar RAM, comportamiento heredado de dispositivos con poca memoria. Es común volver a una app y encontrar que perdió el lugar y debe recargar, experiencia que "no encaja con una computadora real", según la revisión.

Veredicto: hardware listo, software no

Ars Technica cuestionó la razón de ser de las Googlebooks cuando las Chromebooks ya existen y ofrecen integración con Android e IA. "Parece mucho esfuerzo solo para entregar integración más profunda con teléfonos Android y más funciones de IA", escribió Ryan Whitwam, autor de la nota.

El medio destacó el hardware como sólido y elogió que Google impulse pantallas OLED y trackpads hápticos, pero señaló que el sistema operativo no está a la altura. "No me siento más productivo en una Googlebook que en una Chromebook. He usado Android desde el principio, esta debería ser una buena laptop para alguien como yo. Pero los bordes ásperos de la experiencia Googlebook me siguen desgastando".

La integración con el teléfono es "demasiado seguido unilateral y llena de bugs", la Play Store tiene millones de apps pero "muy pocas son realmente buenas en una laptop", y el precio es demasiado alto para lo que se obtiene. "En este momento, no es una alternativa viable a macOS y Windows".

Whitwam reconoció que Google podría mejorar el sistema con el tiempo, como pasó con ChromeOS en sus primeros años, pero expresó dudas. "¿Tiene Google la paciencia para pasar años haciendo este trabajo? La historia reciente de la compañía me deja escéptico, y eso hace difícil recomendar una Googlebook incluso a los clientes más fervientes de Google".