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Tecnología

Por The New York Times

Google prometió que no financiaría mentiras climáticas, pero los anuncios siguen saliendo

Los investigadores descubrieron que los videos contenían anuncios, lo que significa que YouTube generaba ingresos a partir del contenido.

04.05.2023 12:21

Lectura: 6'

2023-05-04T12:21:00-03:00
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Por The New York Times | Nico Grant and Steven Lee Myers

En octubre de 2021, Google prometió dejar de colocar anuncios junto a contenidos que negaran la existencia y las causas del cambio climático, de modo que los proveedores de esas falsas afirmaciones ya no pudieran ganar dinero en sus plataformas, incluido YouTube.

No obstante, si hace poco hiciste clic en un video de YouTube titulado: “¿Quién es Leonardo DiCaprio?”, es posible que te hayas encontrado con una sarta de afirmaciones de que el cambio climático es un engaño y el mundo se está enfriando tras un anuncio publicitario de la película de Paramount+, “La última yarda”, protagonizada por Lily Tomlin, Jane Fonda, Sally Field y Rita Moreno.

Antes de otro video que pretendía detallar “cómo los activistas climáticos distorsionan las pruebas”, algunos usuarios vieron un anuncio de Alaska Airlines.

No se trata de anomalías, según una coalición de organizaciones ecologistas y el Center for Countering Digital Hate. Mediante un informe publicado el martes, los investigadores de estas organizaciones acusaron a YouTube de seguir lucrándose con videos que presentan el cambio climático como un engaño o una exageración.

Encontraron cien videos, vistos al menos dieciocho millones de veces en total, que infringían la política de Google. Encontraron videos acompañados de anuncios de otras grandes marcas como Adobe, Costco, Calvin Klein y Politico. Incluso un anuncio del motor de búsqueda de Google aparecía antes de un video que afirmaba que no había consenso científico sobre el cambio climático.

“Nos hace preguntarnos cuál es el nivel de cumplimiento actual por parte de Google de su propia promesa”, afirmó Callum Hood, director de investigación del Center for Countering Digital Hate.

Según los investigadores, es difícil evaluar el alcance total de la desinformación en YouTube, ya que ver videos requiere mucho tiempo y el acceso a los datos es limitado, por lo que se ven obligados a realizar laboriosas búsquedas en la plataforma con palabras clave. “Creo que es justo decir que quizá sea la punta del iceberg”, añadió Hood, refiriéndose a lo que habían encontrado.

Fonda, que dirige un comité de acción política dedicado a la lucha contra el cambio climático, aseguró en un comunicado que era “aborrecible que YouTube violara su política” al publicar videos acerca de que el cambio climático es un engaño y acompañarlos con anuncios, dando más validez al contenido mientras “la Tierra arde”.

“Me horroriza que un anuncio de una de mis películas aparezca en uno de esos videos, y espero que YouTube ponga fin a esta práctica de inmediato”, exigió Fonda.

Anuncios de Grubhub, el servicio de entrega de comida a domicilio, aparecieron varias veces antes de videos negacionistas del clima, según descubrió The New York Times. Un portavoz de Grubhub afirmó que la compañía estaba trabajando con YouTube y otros socios para “evitar que los anuncios de Grubhub aparezcan junto a contenidos que promueven desinformación”.

Michael Aciman, un portavoz de YouTube, señaló mediante un comunicado que la compañía permitía “el debate político o conversaciones sobre iniciativas relacionadas con el clima, pero cuando el contenido cruza la línea hacia la negación del cambio climático, eliminamos la aparición de anuncios en esos videos”.

Aciman afirmó que, aunque “aplicamos esta política con rigor, nuestro cumplimiento no siempre es perfecto, y trabajamos de manera constante para mejorar nuestros sistemas, y detectar y eliminar mejor los contenidos que infringen la política. Por eso agradecemos los comentarios de terceros cuando creen que hemos pasado algo por alto”.

Añadió que YouTube eliminó los anuncios de varios videos que los investigadores marcaron, incluido el que promocionaba “La última yarda”.

A medida que la desinformación se ha convertido en un lastre cada vez más grande en internet, YouTube ha intentado equilibrar su deseo de ser una plataforma abierta a opiniones diversas con el interés de ofrecer a los usuarios hechos comprobados sobre temas importantes. En los últimos años, la plataforma tomó medidas drásticas contra la mentira de que las elecciones presidenciales de 2020 fueron robadas y las afirmaciones falsas sobre las vacunas.

En 2021, cuando la empresa cambió sus normas sobre el cambio climático, afirmó que los anunciantes y socios editoriales se habían sentido cada vez más incómodos con el hecho de aparecer junto a contenidos incorrectos sobre el clima.

La política de Google aplica al contenido que se refiere al cambio climático como un engaño o una estafa, que niega la tendencia a largo plazo de que el clima se está calentando o niega que las emisiones de gases de efecto invernadero o la actividad humana estén contribuyendo al cambio climático.

Bajo algunos de los videos sobre el clima que encontraron los investigadores —algunos con anuncios y otros sin ellos—, YouTube mostraba un recuadro de “contexto” con información fidedigna, lo que indicaba que la plataforma sabía que los videos contenían afirmaciones falsas o, al menos, controvertidas. “El cambio climático se refiere a los cambios a largo plazo en las temperaturas y los patrones climáticos, causados sobre todo por las actividades humanas, especialmente la quema de combustibles fósiles”, escribió YouTube, junto a un enlace a un sitio de las Naciones Unidas sobre el tema.

La investigación del Center for Countering Digital Hate y Climate Action Against Disinformation, una coalición internacional de más de 50 grupos de defensa del medioambiente, sugirió que YouTube pasó por alto o ignoró contenidos infractores. Identificaron otros cien videos que no infringían explícitamente las políticas de Google, pero que respondían a una definición más amplia de desinformación climática que también debía cubrirse.

“Esto demuestra que YouTube se beneficia en la actualidad de una gama mucho más amplia de desinformación sobre el clima de la que cubren sus políticas tan limitadas”, señaló el informe.

Los videos citados por el grupo proceden de diversas fuentes, entre ellas expertos, podcasteros y grupos de defensa.

También incluían a gigantes de la industria como Exxon Mobil, que ha sido acusada de “impostura ecológica” debido a su contribución a las emisiones de carbono, aunque sus videos no violaban de manera explícita las políticas de YouTube; y medios de comunicación conservadores como Fox News, cuyos videos a veces sí lo hacían. (En uno de ellos, el presentador de Fox, Tucker Carlson, recientemente despedido, descalificaba la lucha contra el cambio climático como “una iniciativa coordinada del gobierno de China para maniatar a Estados Unidos y Occidente, y ocupar su lugar como líder del mundo”).

Exxon Mobil y Fox no respondieron de inmediato a una solicitud para hacer comentarios.

Los investigadores descubrieron que casi todos los videos contenían anuncios, lo que significa que YouTube generaba ingresos a partir del contenido y, en algunos casos, podría haber remunerado a los creadores por los videos. La colocación de anuncios es un proceso automatizado. Los videos de la plataforma suelen estar dirigidos a espectadores concretos, lo que significa que distintos usuarios verán anuncios diferentes antes de que se reproduzca el mismo video. Sede de YouTube en San Bruno, California, el 16 de octubre de 2020. (Jim Wilson/The New York Times)