Contenido creado por María Noel Dominguez
Tecnología

Padre, madre o tutor

Google exige aprobación parental para desactivar Family Link en cuentas de menores

La supervisión parental ya no podrá ser desactivada por el menor sin consentimiento expreso del adulto responsable.

14.01.2026 07:53

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2026-01-14T07:53:00-03:00
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Google actualizó su política de control parental para que, a partir de ahora, los menores de edad necesiten la aprobación expresa de sus padres o tutores antes de desactivar la supervisión gestionada a través de Family Link, su herramienta de control parental. La medida comenzará a aplicarse de forma global esta semana.

Hasta ahora, cuando un menor cumplía 13 años —o la edad mínima correspondiente según el país—, podía decidir unilateralmente si deseaba continuar con la supervisión parental o gestionar por completo su cuenta de Google. Pero con el nuevo cambio, los padres tendrán la última palabra.

Family Link permite a los adultos establecer límites de tiempo de pantalla, aprobar o bloquear apps, ver la ubicación del menor, filtrar contenidos y administrar la cuenta en general. Está activado por defecto en todas las cuentas de menores de 13 años.

La decisión fue confirmada por Kate Charlet, directora de privacidad, seguridad y protección global de Google, quien señaló en LinkedIn que el objetivo es asegurar que “las protecciones se mantengan vigentes hasta que tanto el padre como el adolescente se sientan preparados para el siguiente paso”.

Críticas y antecedentes

La actualización se da tras críticas de padres y defensores de la infancia, que cuestionaban que los adolescentes recibieran correos con instrucciones para eliminar la supervisión sin consentimiento de los tutores.

Una de las voces más críticas fue la de Melisa McKay, presidenta del Digital Childhood Institute, quien denunció que Google notificaba a los menores cómo desactivar Family Link, mientras que el aviso a los padres era escueto y sin opciones de intervención.

Al desactivar la supervisión, los adolescentes ganaban acceso a más apps y configuraciones, pero también perdían protecciones clave: los padres dejaban de ver la ubicación, ajustar horarios de desconexión o filtrar contenido. Además, los menores podían agregar métodos de pago en Google Pay o Wallet sin control alguno.

Aunque Google asegura que este cambio ya estaba planificado, la presión pública y la sensibilidad sobre la seguridad infantil parecen haber acelerado su implementación.

Con esta medida, la compañía busca brindar experiencias digitales acordes a cada etapa de desarrollo, fortaleciendo el rol adulto en la transición hacia la autonomía digital.

Con información de Europa Press