Contenido creado por María Noel Dominguez
Tecnología

No se escucha

Fallos en videollamadas generan desconfianza y afectan decisiones reales, revela estudio

Un estudio de universidades de EE.UU. advierte que fallas técnicas perpetúan desigualdad en salud, justicia y empleo.

30.12.2025 09:47

Lectura: 2'

2025-12-30T09:47:00-03:00
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Las videollamadas transformaron la forma en que nos comunicamos en el trabajo, la educación y la atención médica. Sin embargo, un reciente estudio revela que los fallos audiovisuales durante una videoconferencia pueden alterar la percepción interpersonal, generando desconfianza y afectando decisiones clave en contextos sensibles como la contratación laboral, la justicia o la atención sanitaria.

La investigación fue realizada por expertos de la Universidad de Cornell y la Universidad de Missouri-Kansas City, y publicada en la revista científica Nature. A través de cinco experimentos y tres estudios adicionales, los investigadores demostraron que incluso errores técnicos menores —como una conexión lenta, audio desfasado o imagen distorsionada— provocan efectos significativos en los juicios sociales.

Del "valle inquietante" a la videollamada

El estudio se basa en el concepto del valle inquietante, conocido en el ámbito de la robótica, donde los humanos experimentan rechazo ante robots que imitan demasiado a una persona sin lograr un parecido perfecto. Según los autores, las fallas técnicas en videollamadas rompen la ilusión del contacto cara a cara, generando una sensación de extrañeza o incomodidad similar.

Esta incomodidad, explican, se traduce en juicios más negativos sobre quien aparece en la pantalla. "Cuanto mayor es la sensación de extrañeza, más desfavorable es la percepción del interlocutor", señalan los autores. Esto puede influir en situaciones reales, como una entrevista laboral, una consulta médica o incluso una audiencia judicial.

Un factor de desigualdad invisible

Más allá de lo interpersonal, el estudio advierte sobre la dimensión estructural de estas fallas técnicas: las personas con menos recursos económicos suelen tener conexiones a internet menos estables y dispositivos más antiguos, lo que aumenta la probabilidad de experimentar estos errores técnicos.

“Esto puede llevar a que experimenten peores resultados en contextos clave como la salud, las carreras profesionales, la justicia y la conexión social”, concluyen los investigadores, alertando sobre una nueva forma silenciosa de perpetuar la desigualdad en entornos digitales.

Con información de Europa Press