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Lo que viene

Europa quiere prohibir las redes a menores de 13 años: qué podrán hacer según su edad

La UE presentó el Kids Act: prevé minicuentas hasta los 15, límite de una hora y restricciones para redes, videojuegos y chatbots de IA.

17.09.2026 10:27

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La Unión Europea presentó este jueves un ambicioso proyecto para cambiar la relación de niños y adolescentes con las redes sociales y otros servicios digitales: los menores de 13 años no podrán tener cuentas en redes sociales y hasta los 15 solo podrán acceder mediante perfiles limitados y supervisados por sus padres o tutores.

La propuesta, denominada EU Kids Act, establece por primera vez límites de edad comunes para los 27 países del bloque y no se limita a las redes sociales. También implica obligaciones de seguridad para plataformas de video, videojuegos en línea, tiendas de aplicaciones y asistentes y chatbots de inteligencia artificial.

La Comisión Europea sostiene que los menores están expuestos a servicios digitales que fueron diseñados para maximizar el tiempo y la atención de los usuarios y quiere trasladar a las empresas la responsabilidad de demostrar que sus productos son seguros para los niños.

“Ponemos nuevamente a los padres en el asiento del conductor”, afirmó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al presentar la iniciativa.

Pero ¿qué podría cambiar concretamente?

Datos clave
  • EU Kids ActLa Unión Europea presentó un proyecto de ley para regular el acceso de menores a redes sociales, videojuegos en línea e inteligencia artificial.
  • Prohibición menores de 13Los menores de 13 años no podrían acceder a redes sociales bajo ninguna circunstancia.
  • Minicuentas 13-14 añosLos adolescentes de 13 y 14 años solo podrían tener cuentas vinculadas a un padre o tutor, con un límite de una hora diaria de pantalla.
  • Cuenta propia: 15 añosRecién a partir de los 15 años los adolescentes podrían crear cuentas propias sin supervisión parental obligatoria.
  • Funciones adictivas prohibidasSe prohíben el desplazamiento infinito, notificaciones nocturnas, recomendaciones algorítmicas dañinas y mecanismos de recompensa.
  • IA y dependencia emocionalLos chatbots no podrán simular relaciones interpersonales que generen dependencia emocional, tras suicidios vinculados a asistentes de IA.
  • Multas hasta 6%Las infracciones pueden derivar en multas de hasta el 6% de la facturación anual global de la empresa, igual que la Ley de Servicios Digitales vigente.
  • Verificación de edadLa UE desarrolla una app de verificación de edad que responderá con un 'sí' o 'no' criptográfico sin compartir datos personales con las plataformas.
  • Control independienteLas plataformas deberán presentar un plan de cumplimiento ante la Comisión Europea y un auditor independiente, con investigaciones resueltas en máximo 90 días.
  • Proceso legislativo pendienteLa propuesta aún debe pasar por negociaciones entre el Parlamento Europeo y los Estados miembros, un proceso que puede tomar varios meses.

Menores de 13: sin cuentas en redes sociales

La primera frontera que establece el proyecto está en los 13 años.

Los niños menores de esa edad no podrán tener una cuenta propia en las redes sociales alcanzadas por la normativa.

Esto no implica que queden completamente excluidos de internet. La propuesta contempla que puedan acceder a determinados servicios de video diseñados específicamente para niños a través de la cuenta de un adulto responsable.

En esos casos, el padre o tutor tendrá el control y podrá establecer un máximo de una hora diaria. Además, deberán estar desactivados elementos como los contenidos personalizados y las búsquedas.

De 13 a 14 años: “minicuentas” y una hora por día

Entre los 13 años y hasta cumplir los 15 aparece una categoría nueva: las denominadas “minicuentas”.

No serán perfiles completamente autónomos. Tendrán que ser creados y supervisados por los padres o tutores y contarán con funciones limitadas.

Los adultos tendrán herramientas de control permanentemente activadas y podrán aprobar los contactos con los que interactúan los adolescentes.

Además, el tiempo de utilización del servicio estará limitado a un máximo de una hora diaria.

La intención de Bruselas es que el acceso al mundo digital sea gradual y que aumente a medida que los niños adquieren mayor autonomía.

Desde los 15 años: cuenta propia, pero con protección

A partir de los 15 años los adolescentes podrán abrir sus propias cuentas.

Sin embargo, eso no significa que las plataformas puedan ofrecerles exactamente la misma experiencia que a un adulto.

Hasta los 18 años deberán utilizar servicios diseñados específicamente para reducir los riesgos para menores.

Uno de los cambios centrales del KIDS Act es precisamente que la responsabilidad ya no recaiga únicamente en los padres o en los propios adolescentes.

Las empresas tendrán que demostrar que sus productos son “seguros por diseño”.

Adiós al scroll infinito y otras funciones adictivas

La edad es solo una parte de la propuesta.

Bruselas también apunta directamente contra las herramientas diseñadas para conseguir que el usuario permanezca conectado el mayor tiempo posible.

Entre las prácticas y funciones que quedarían restringidas para los menores aparecen mecanismos como el desplazamiento infinito, la reproducción automática, determinadas recompensas digitales y las notificaciones que fomentan un uso excesivo.

También se busca evitar que los algoritmos de recomendación conduzcan progresivamente a niños y adolescentes hacia contenidos perjudiciales.

Las cuentas de menores deberán ser privadas por defecto y determinadas funciones sensibles, como ubicación, cámara y micrófono, tendrán que permanecer desactivadas inicialmente.

Los usuarios menores también deberán disponer de mecanismos sencillos para bloquear o silenciar a otras personas.

Qué pasa con los desconocidos

Otra de las preocupaciones de la Unión Europea es el contacto de adultos desconocidos con menores.

La normativa pretende impedir las comunicaciones no solicitadas y reducir la posibilidad de que niños y adolescentes sean contactados por personas que no conocen.

En las minicuentas de los adolescentes de 13 y 14 años, además, los padres o tutores tendrán capacidad para supervisar y aprobar contactos.

La medida busca reducir riesgos vinculados con acoso, explotación y otras formas de abuso en internet.

Los chatbots de IA también estarán alcanzados

Uno de los aspectos novedosos del proyecto es que la regulación no termina en las redes sociales.

Los chatbots y asistentes de inteligencia artificial destinados a interactuar con menores también estarán sometidos a obligaciones específicas.

La Unión Europea quiere evitar que los denominados “compañeros de IA” desarrollen interacciones capaces de generar dependencia emocional en niños y adolescentes.

Los proveedores deberán demostrar que cumplen las nuevas exigencias antes de poner estos sistemas a disposición de los menores y establecer mecanismos para detectar riesgos e incidentes que aparezcan posteriormente.

¿Cómo sabrán las plataformas qué edad tiene un usuario?

Ese es uno de los grandes desafíos del proyecto.

Hasta ahora, en muchos servicios alcanza con que una persona escriba una fecha de nacimiento para declarar su edad.

La Unión Europea busca cambiar ese sistema y trabaja en mecanismos de verificación que permitan confirmar si alguien supera o no determinada edad sin necesidad de entregar información personal innecesaria a las plataformas.

La propuesta pretende que la comprobación funcione preservando la privacidad: el servicio necesitaría saber si el usuario cumple el requisito de edad, pero no necesariamente acceder a otros datos de identidad.

Las empresas podrán utilizar sistemas diferentes siempre que cumplan con las exigencias europeas.

Multas millonarias para quienes incumplan

Las grandes plataformas deberán demostrar que cumplen las normas antes de ofrecer determinados servicios a los menores.

Para ello tendrán que presentar planes de cumplimiento y someterlos a auditorías independientes.

La Comisión Europea también podrá investigar posibles infracciones mediante procedimientos acelerados.

Las empresas que incumplan las nuevas obligaciones podrían enfrentarse a multas de hasta el 6% de su facturación anual mundial.

¿Cuándo comenzará a aplicarse?

Por ahora, nada cambia inmediatamente para los usuarios.

El KIDS Act es una propuesta legislativa presentada por la Comisión Europea y todavía debe atravesar el proceso de negociación y aprobación de las instituciones europeas antes de convertirse en una norma aplicable.

Si finalmente prospera, supondrá un cambio profundo respecto al modelo actual.

La lógica que plantea Bruselas es sencilla: menos de 13 años, sin redes sociales; entre 13 y 14, acceso limitado y bajo supervisión; desde los 15, cuentas propias, pero con protecciones obligatorias hasta alcanzar la mayoría de edad.

Y la responsabilidad ya no quedaría exclusivamente del lado de las familias. Las plataformas también tendrían que demostrar que el mundo digital al que acceden niños y adolescentes fue diseñado pensando en su seguridad.