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Medioambiente

Por The New York Times

Estados Unidos, y todos los demás, necesitan minerales para los vehículos eléctricos

Los gobernantes de Japón, Europa y otras naciones avanzadas, reunidos en Hiroshima, coinciden en que la dependencia mundial de China.

23.05.2023 12:13

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2023-05-23T12:13:00-03:00
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Por The New York Times | Ana Swanson

WASHINGTON — Desde hace décadas, un grupo que incluye a los mayores productores de petróleo del mundo ha mantenido una gran influencia sobre la economía estadounidense y la popularidad de los presidentes de Estados Unidos a través de su control del suministro mundial de petróleo, ya que las decisiones de la OPEP determinan lo que los consumidores estadounidenses pagan en la gasolinera.

A medida que el mundo cambia a fuentes de energía más limpias, el control sobre los materiales necesarios para impulsar esa transición está disponible para quien lo quiera.

En este momento, China domina el procesamiento mundial de los minerales críticos, que ahora son muy demandados, para fabricar baterías para vehículos eléctricos y almacenar energía renovable. En un intento de adquirir más poder sobre esa cadena de suministro, las autoridades estadounidenses han empezado a negociar una serie de acuerdos con otros países para ampliar el acceso del país a minerales importantes como el litio, el cobalto, el níquel y el grafito.

Pero sigue existiendo incertidumbre sobre cuál de estas alianzas tendrá éxito o si serán capaces de generar algo parecido al suministro de minerales que se prevé que Estados Unidos necesite para una amplia gama de productos, incluidos los vehículos eléctricos y las baterías para almacenar energía solar.

Los gobernantes de Japón, Europa y otras naciones avanzadas, reunidos en Hiroshima, coinciden en que la dependencia mundial de China para el procesamiento de más del 80 por ciento de los minerales deja a sus naciones vulnerables a la presión política de Pekín, un gobierno conocido por usar las cadenas de suministro como un arma en tiempos de conflicto.

El sábado, los líderes del Grupo de los Siete reafirmaron la necesidad de gestionar los riesgos ocasionados por las vulnerables cadenas de suministro de minerales y construir fuentes más resistentes. Estados Unidos y Australia anunciaron una alianza para compartir información y coordinar normativas e inversiones para crear cadenas de suministro más responsables y sustentables.

“Este es un enorme paso, desde nuestra perspectiva; un enorme paso en nuestra lucha contra la crisis climática”, declaró el sábado el presidente Joe Biden mientras firmaba el acuerdo con Australia.

Sin embargo, seguirá siendo un reto buscar la manera de acceder a todos los minerales que necesitará Estados Unidos. Muchas naciones ricas en minerales tienen normativas medioambientales y laborales deficientes. Y, aunque los discursos del Grupo de los Siete hicieron hincapié en las alianzas y las asociaciones, los países ricos siguen compitiendo en esencia por unos recursos escasos.

Japón firmó un acuerdo de minerales críticos con Estados Unidos y Europa está negociando uno. Pero, al igual que Estados Unidos, esas regiones tienen una demanda de minerales críticos para abastecer sus propias fábricas mucho mayor que la oferta disponible.

Kirsten Hillman, la embajadora de Canadá en Estados Unidos, dijo en una entrevista que los países aliados mantienen una importante asociación en el sector, pero que también son, en cierta medida, competidores comerciales. “Es una asociación, pero con ciertos niveles de tensión”, afirmó.

“Es un momento geopolítico económico complicado. Y todos estamos comprometidos con la misma meta y vamos a trabajar juntos para alcanzarla, pero vamos a trabajar juntos para hacerlo de una manera que también sea buena para nuestras empresas”, agregó Hillman.

“Tenemos que crear un mercado para los productos que se elaboran y crean de un modo que sea coherente con nuestros valores”, dijo.

El Departamento de Estado está impulsando una “alianza de seguridad de minerales” con 13 gobiernos que tratan de promover la inversión privada y pública en sus cadenas de suministro de minerales críticos. Y los funcionarios europeos han abogado por un “club de compradores” de minerales críticos con los países del Grupo de los Siete, que podría establecer ciertas normativas laborales y medioambientales comunes para los proveedores.

Indonesia, el mayor productor de níquel del mundo, propuso la idea de asociarse con otros países ricos en recursos para formar una asociación de productores similar a la OPEP, un acuerdo que intentaría trasladar el poder a los proveedores de minerales.

Indonesia también se ha acercado a Estados Unidos en los últimos meses para negociar un acuerdo similar al de Japón y la Unión Europea. Los funcionarios del gobierno de Biden están sopesando darle a Indonesia algún tipo de acceso preferente, ya sea a través de un acuerdo independiente o como parte de un marco comercial que Estados Unidos está negociando en la región del Indo-Pacífico.

Pero algunos funcionarios estadounidenses han advertido que las normativas rezagadas en materia ambiental y laboral de Indonesia podrían permitir la entrada a Estados Unidos de materiales que socaven las incipientes minas del país, así como sus valores. También es probable que un acuerdo de este tipo provoque una dura oposición en el Congreso, donde algunos legisladores criticaron el acuerdo del gobierno de Biden con Japón.

Jake Sullivan, asesor de seguridad nacional, se refirió a estas concesiones en un discurso pronunciado el mes pasado, en el que afirmó que sería necesario negociar con los países productores de minerales más importantes, pero que ello plantearía “cuestiones difíciles” sobre las prácticas laborales en esos países y los objetivos medioambientales más amplios de Estados Unidos. Aunque las innovaciones en las baterías podrían reducir la necesidad de ciertos minerales, por ahora el mundo se enfrenta a una dramática escasez a largo plazo, según todos los cálculos. Y muchos funcionarios afirman que la dependencia de Europa en los energéticos rusos tras la invasión de Ucrania es un buen ejemplo del peligro de las dependencias en el exterior.

La demanda mundial de estos materiales desencadenó una ola de nacionalismo de recursos que podría intensificarse. Además de Estados Unidos, la UE, Canadá y otros gobiernos también crearon programas de subvenciones para competir mejor por nuevas minas y fábricas de baterías.

Indonesia ha venido aumentando las restricciones para la exportación de níquel en bruto y exige que primero se procese en el país. Chile, un importante productor de litio, nacionalizó su industria de litio en un intento de controlar mejor el desarrollo y la explotación de sus recursos, al igual que Bolivia y México.

Las empresas chinas siguen invirtiendo fuerte en la adquisición de minas y la capacidad de refinación en todo el mundo.

Por ahora, el gobierno de Biden ha sido renuente a cerrar acuerdos con países que tienen una historia laboral y medioambiental divergente. Los funcionarios están estudiando los cambios necesarios para desarrollar la capacidad de Estados Unidos, como procesos más rápidos de la concesión de permisos para las minas, así como asociaciones más estrechas con aliados ricos en minerales, como Canadá, Australia y Chile.

El sábado, la Casa Blanca declaró que planeaba pedir al Congreso que añadiera a Australia a la lista de países en los que el Pentágono puede financiar proyectos minerales críticos, criterio que en la actualidad solo se aplica a Canadá. Las naciones del Grupo de los Siete, junto con los países que tienen tratados de libre comercio con Estados Unidos, producen el 30 por ciento de los productos químicos de litio del mundo y alrededor del 20 por ciento de su cobalto y níquel refinados, pero solo el uno por ciento de su grafito natural en hojuelas, según estimaciones de Adam Megginson, analista de precios de Benchmark Mineral Intelligence.

Jennifer Harris, quien trabajó para un funcionario de la Casa Blanca de Biden que ayudaba a desarrollar la estrategia de minerales críticos, argumentó que el país debería actuar con mayor rapidez para explotar y permitir minas nacionales, pero que Estados Unidos también necesita un marco para negociaciones multinacionales que incluyen países que son importantes exportadores de minerales.

El gobierno también podría establecer un programa para almacenar minerales como el litio cuando los precios disminuyan, lo que daría a los mineros más garantías de que encontrarán destinatarios para sus productos, afirmó.

“Hay tantas cosas por hacer que se trata de un mundo de ‘todo al mismo tiempo’”, afirmó. “El reto es que tenemos que sacar muchas más rocas de la tierra de manera responsable desde ya”, concluyó. El lago salado de Chaerhan, donde se procesa la salmuera para extraer litio y otros minerales, en Golmud, China, el 9 de septiembre de 2021. (Qilai Shen/The New York Times) Una vista aérea del chasis de la Ford F-150 Lightning 2022, en la que se pueden ver el motor y las baterías, en la planta del fabricante de automóviles en Dearborn, Míchigan, el 25 de enero de 2022. (Brittany Greeson/The New York Times)