El esqueleto de lestodon apareció accidentalmente en Sarandí de Aceguá, en Cerro Largo, cuando los propietarios del predio buscaban agua, informó Canal 10. Los descubridores se sorprendieron al encontrar “unos huesos diferentes a todos los que se conocen”.

Estos animales, extinguidos hace más de 10.000 años, eran herbívoros, medían unos 4 metros de longitud y llegaban a pesar más de 3 toneladas. Pese a su tamaño, eran bastante ágiles, y, aunque tienen un gran parecido morfológico con los actuales perezosos, los científicos creen que tenían la movilidad de los elefantes.

Aunque no hay evidencia científica de la convivencia entre el lestodon y el hombre, ésta no se descarta.