Contenido creado por Gerardo Carrasco
Ciencia

Con la reserva

El mono más escaso del mundo, al filo de la extinción

Con una población actual de algo más de 20 ejemplares, el gibón de Hainan se encuentra al borde de la desaparición.

14.04.2014 19:09

Lectura: 2'

2014-04-14T19:09:00-03:00
Compartir en

Montevideo Portal

El gibón de Haián es uno de los animales más amenazados por la depredación humana de los otrora grandes bosque del sur de China. Su hábitat actual se reduce a un área de 20 kilómetros cuadrados, que continua disminuyendo debido a la deforestación.

El número de estos animales en la década de 1950 era de aproximadamente 2.000. Hoy, los cálculos más optimistas hablan de apenas 25.

Su posible extinción daría a esta especie, "Nomascus hainanus", la triste distinción de ser el primer simio que se extingue debido a las consecuencias de las acciones del ser humano, consigna el periódico madrileño ABC.

Sin embargo, quienes luchan por conservar la especie no bajan los brazos. Un equipo de investigadores de primates internacionales se reunió en Hainan, elaborando un plan de actuación que se basará, en gran parte, en un "análisis de viabilidad de la población" para las próximas décadas y una serie de escenarios diferentes que está elaborando la especialista Kathy Traylor Holzer..

Si mejoran el éxito reproductor del gibón y la adaptación a sus nuevos predios y descienden sus amenazas naturales, la recuperación de la especie puede lograrse en un par de décadas. Si su hábitat sigue restringiéndose, en cambio, un solo evento catastrófico, como un brote de una enfermedad, podría acabar con esta población minúscula.

"Es una de las poblaciones más pequeñas con las que he trabajado", explica la investigadora responsable de conservación. La concentración de este número tan reducido de gibones en un solo lugar resulta "muy aterradora", subraya.

La baja diversidad genética en los pocos gibones que quedan podría dar lugar a crías poco sanas debido a la endogamia, explican desde la Sociedad Zoológica de Londres, que, para comprender mejor la genética de estos animales, están secuenciando ADN de la especie usando restos de heces recogidas en su hábitat.

Otro problema potencial es que los gibones, en origen, vivían sobre todo en bosques de tierras bajas. Sin embargo, la tala les ha conducido a una mayor altitud. Algunos científicos consideran que su hogar actual podría no ser el mejor para sus necesidades, ya que no proporciona un suministro durante todo el año adecuado de los frutos carnosos que prefieren comer.

Montevideo Portal