Contenido creado por
Tecnología

Por The New York Times

El aumento del discurso de odio en Twitter no tiene precedentes, según hallazgos

Los insultos contra las personas homosexuales surgían en Twitter unas 2506 veces al día, antes de que Musk tomara el control.

05.12.2022 14:14

Lectura: 7'

2022-12-05T14:14:00-03:00
Compartir en

Por The New York Times | Sheera Frenkel y Kate Conger

SAN FRANCISCO — Antes de que Elon Musk comprara Twitter, los insultos contra los afroestadounidenses aparecían en el servicio de redes sociales unas 1282 veces al día, en promedio. Después de que el multimillonario se convirtió en el propietario de Twitter, aumentaron a 3876 veces al día.

En promedio, los insultos contra las personas homosexuales surgían en Twitter unas 2506 veces al día, antes de que Musk tomara el control. Después, comenzaron a registrarse 3964 veces al día.

Además, los mensajes antisemitas referidos a los judíos o al judaísmo se dispararon más de un 61 por ciento en las dos semanas posteriores a la adquisición de Musk.

Estos resultados —del Centro para Contrarrestar el Odio Digital, la Liga Antidifamación y otras organizaciones que estudian las plataformas en línea— proporcionan la imagen más completa hasta la fecha de cómo han cambiado las conversaciones en Twitter desde que Musk completó su acuerdo de 44.000 millones de dólares para comprar la compañía a finales de octubre. Aunque las cifras son relativamente pequeñas, los investigadores señalaron que los incrementos son atípicamente altos.

El cambio en el discurso es solo la punta del iceberg de una serie de cambios que ha experimentado el servicio desde que Musk tomó el control. Las cuentas que Twitter solía eliminar con regularidad —como las que se identifican como parte del grupo Estado Islámico, que fueron prohibidas después de que el gobierno de Estados Unidos lo clasificara como grupo terrorista— han regresado con fuerza. Las cuentas asociadas a QAnon, una vasta teoría de la conspiración de extrema derecha, han pagado y recibido el estatus de verificadas en Twitter, lo que les ha dado un lustre de legitimidad.

Según los investigadores, estos cambios son alarmantes y añadieron que nunca habían visto un aumento tan pronunciado de la incitación al odio, de los contenidos problemáticos y de las cuentas antes prohibidas en un periodo tan corto en una plataforma de redes sociales de gran alcance.

“Elon Musk le dio luz verde a todo tipo de racistas, misóginos y homófobos para que crean que Twitter está abierto para ellos”, afirmó Imran Ahmed, director general del Centro para Contrarrestar el Odio Digital. “Y han reaccionado en consecuencia”.

Musk, que no respondió a las solicitudes para comentarios, se ha manifestado como un “absolutista de la libertad de expresión” que cree en las discusiones sin restricciones en línea. Se ha movido rápidamente para revisar las prácticas de Twitter, permitiendo que el expresidente Donald Trump —que fue prohibido por los tuits que podrían incitar a la violencia— pueda volver. La semana pasada, Musk propuso una amnistía generalizada para las cuentas que la anterior dirección de Twitter había suspendido. Y el martes, puso fin a la aplicación de una política contra la desinformación relacionada con la COVID.

No obstante, Musk ha negado las afirmaciones de que la incitación al odio ha aumentado en Twitter bajo su mandato. El mes pasado, tuiteó un gráfico con tendencia a la baja que, según él, mostraba que las “impresiones de discursos de odio” se habían reducido en un tercio desde que él tomó el mando. No proporcionó cifras subyacentes ni detalles sobre cómo medía el discurso de odio.

El jueves, Musk señaló que la cuenta de Kanye West, que estuvo restringida durante un tiempo en octubre debido a un tuit antisemita, sería suspendida de manera indefinida después de que el rapero, conocido como Ye, tuiteara la imagen de una esvástica dentro de la estrella de David. El viernes, Musk dijo que Twitter publicaría “impresiones de discursos de odio” cada semana y estuvo de acuerdo con un tuit que decía que los discursos de odio se dispararon la semana pasada debido a las publicaciones antisemitas de Ye.

Los cambios en el contenido de Twitter no solo tienen implicaciones sociales, sino que también afectan los resultados de la empresa. Los anunciantes, que aportan alrededor del 90 por ciento de los ingresos de Twitter, han reducido su inversión en la plataforma a la espera de ver cómo le irá a Musk. Algunos han dicho que les preocupa que se vea afectada la calidad de los debates en la plataforma.

El miércoles, Twitter trató de tranquilizar a los anunciantes sobre su compromiso con la seguridad en línea. “La seguridad de las marcas solo es posible cuando la seguridad de las personas es la máxima prioridad”, escribió la compañía en un blog. “Todo eso sigue siendo cierto en la actualidad”.

El llamado a los anunciantes coincidió con una reunión entre Musk y Thierry Breton, director digital de la Unión Europea, en la que discutieron sobre la moderación de contenidos y la regulación, según un portavoz de la UE. Breton ha presionado a Musk para que cumpla con la Ley de Servicios Digitales, una ley europea que exige a las plataformas sociales que reduzcan el daño en línea o se enfrentarán a multas y otras sanciones.

Breton tiene previsto visitar la sede de Twitter en San Francisco a principios del próximo año para realizar una “prueba de resistencia” de su capacidad para moderar contenidos y combatir la desinformación, comentó el portavoz.

En Twitter, los investigadores aseguraron que el aumento de la incitación al odio, las publicaciones antisemitas y otros contenidos problemáticos había comenzado antes de que Musk flexibilizara las normas de contenido del servicio. Eso sugiere que podría producirse un nuevo aumento, adelantaron.

Si eso sucede, no está claro si Musk tendrá políticas para enfrentar los discursos problemáticos o, si lo hace, no se sabe si Twitter tiene los empleados para mantener la moderación. Musk despidió, echó o aceptó las dimisiones de más de la mitad del personal de la empresa el mes pasado, incluyendo los que trabajaban para eliminar el acoso, la injerencia extranjera y la desinformación del servicio. Yoel Roth, jefe de confianza y seguridad de Twitter, fue uno de los empleados que renunciaron.

La Liga Antidifamación, que presenta informes periódicos de tuits antisemitas a Twitter y hace un seguimiento de las publicaciones que se eliminan, señaló que la empresa había pasado de tomar medidas sobre el 60 por ciento de los tuits que denunciaba a solo el 30 por ciento.

“Hemos aconsejado a Musk que Twitter no debería limitarse a mantener las políticas que ha tenido en vigor durante años; debería dedicar recursos a esas políticas”, declaró Yael Eisenstat, vicepresidenta de la Liga Antidifamación, que se reunió con Musk el mes pasado. Eisenstat dijo que el empresario no parecía interesado en seguir los consejos de los grupos de derechos civiles y otras organizaciones.

“Sus acciones hasta la fecha muestran que no está comprometido con un proceso transparente en el que incorpore las mejores prácticas que hemos aprendido de los grupos de la sociedad civil”, opinó Eisenstat. “En cambio, ha envalentonado a racistas, homófobos y antisemitas”.

La falta de acción se extiende a nuevas cuentas afiliadas a grupos terroristas y a otras que Twitter prohibió en el pasado. En los primeros doce días después de que Musk asumiera el control, se crearon 450 cuentas asociadas al Estado Islámico, un 69 por ciento más que en los doce días anteriores, según el Instituto para el Diálogo Estratégico, un grupo de expertos que estudia las plataformas en línea. Los cambios de Elon Musk incluyen permitir el regreso de Donald Trump a Twitter, quien fue vetado por publicar tuits que podían incitar a la violencia. (Haiyun Jiang/The New York Times).