Contenido creado por Martín Otheguy
Ciencia

Un invento de miércoles

El acelerador de partículas y el fin del mundo

Mientras todo está listo en Suiza para que mañana se encienda el acelerador de partículas, la más potente máquina construida por los físicos en la historia, algunos intentan detener este experimento convencidos de que su puesta en marcha significará el fin del mundo.

09.09.2008 10:14

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2008-09-09T10:14:00-03:00
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Todo está listo en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) en Ginebra para que arranque mañana el acelerador de partículas LHC, con el que se espera desentrañar los misterios del Universo.

Cerca de 20 años se necesitaron para alcanzar este momento, cuando el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés) esté ya preparado para recibir el primer haz de millones de partículas.

Mientras el gigantesco acelerador de partículas está a punto de ponerse en marcha en Suiza, un pequeño grupo de personas cree que eso podría suponer el fin del mundo, según informa la cadena BBC.

Un juez de Hawai admitió a trámite una demanda contra el laboratorio europeo CERN para que no conecte el acelerador de partículas.

Para el norteamericano Walter L. Wagner y el español Luis Sancho, el fin del mundo está mucho más cerca de lo que nadie pueda pensar. De hecho, el día del juicio final podría coincidir, si alguien no lo impide, con la puesta en marcha del LHC.

Cuando la máquina entre en funcionamiento en el CERN, el laboratorio de física europeo, cuyo anillo acelerador de 27 kilómetros es el mayor que existe en el planeta, los científicos pondrán en juego fuerzas de una magnitud desconocida en el Universo desde su creación misma, hace 13.700 millones de años, en el explosivo instante que la Ciencia (y la opinión pública) conoce como Big Bang.

Por eso, Wagner y Sancho decidieron interponer una querella que impida, o que por lo menos retrase hasta que se disipen las dudas sobre su seguridad, la conexión de la gigantesca máquina.

Wagner, que estudió Física e investigó sobre rayos cósmicos en la Universidad de California en Berkeley, y Sancho, que se define a sí mismo como un «investigador de la teoría del tiempo», recogen en efecto las dudas y temores ya expresadas por algunos científicos. Entre ellas, la posibilidad de que, al conectarse, el LHC sea capaz de generar uno o múltiples agujeros negros microscópicos, alguno de los cuales, en lugar de evaporarse, como predice la teoría formulada por Stephen Hawking, alcance una estabilidad que le permita crecer hasta 'tragarse' al planeta entero. O la posibilidad de que se generen monopolos magnéticos, unas partículas «exóticas» que tendrían la capacidad de dejar «fuera de servicio» a los núcleos atómicos ordinarios. O que los quarks generados en los experimentos se unan entre sí de forma diferente a la habitual, contagiando a toda la materia de la Tierra y convirtiéndola en materia extraña. Todas estas hipótesis serán puestas a prueba mañana, cuando se encienda la enorme mole del LHC.

En base a agencias