SpaceX detalló nuevos objetivos para su servicio Starlink celular, una versión mejorada de su red satelital diseñada para conectar directamente teléfonos móviles sin necesidad de antenas adicionales.
Durante la conferencia Space Connect de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), Udrivolf Pica, responsable de políticas satelitales de la compañía, afirmó que el objetivo es alcanzar velocidades máximas de hasta 150 Mbps por usuario.
De concretarse, el rendimiento se acercaría a las redes 5G terrestres tradicionales, que en Estados Unidos registran promedios de descarga superiores a 170 Mbps en algunos operadores y superan los 300 Mbps en los casos más avanzados.
Directo del espacio al teléfono
El proyecto —conocido como “direct to cell”— se apoya en una nueva generación de satélites Starlink equipados con antenas capaces de comunicarse directamente con smartphones compatibles con redes 4G y 5G.
A diferencia del servicio Starlink residencial, que requiere una antena parabólica, esta modalidad busca funcionar como complemento de las redes móviles tradicionales, especialmente en zonas rurales, marítimas o afectadas por desastres naturales.
La clave técnica radica en el presupuesto de enlace entre el satélite en órbita baja y un dispositivo móvil de potencia limitada, un desafío que hasta hace pocos años parecía inviable para velocidades de banda ancha.
Competencia y regulación
El avance de SpaceX se da en un contexto de creciente competencia por el mercado de conectividad satelital directa al móvil, donde también exploran soluciones empresas asociadas a operadores tradicionales.
El despliegue depende además de acuerdos regulatorios en cada país y de la asignación de espectro compatible, un aspecto que podría ralentizar la expansión fuera de Estados Unidos.