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Sacachispas

EE. UU.: fallo eléctrico reveló el creciente impacto de los centros de datos sobre la red

El episodio reabrió el debate sobre el crecimiento exponencial de infraestructuras para inteligencia artificial.

27.07.2026 11:54

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Una caída de tensión en el noreste de Estados Unidos provocó recientemente que centros de datos desconectaran más de 3 gigavatios de consumo en apenas segundos, generando una inusual sobrecarga en la red y reavivando el debate sobre la expansión de la infraestructura para inteligencia artificial.

Una breve caída de tensión registrada la semana pasada en las afueras de Washington DC puso en evidencia el desafío que representa el rápido crecimiento de los centros de datos para la estabilidad de la red eléctrica estadounidense.

Aunque este tipo de incidentes suele resolverse en cuestión de segundos, la recuperación demoró más de diez minutos debido a que numerosos centros de datos dejaron de consumir energía prácticamente al mismo tiempo. En total, la red perdió unos 3,1 gigavatios de demanda en apenas 30 segundos, según informa el portal Techcrunch.

El fenómeno fue detectado por Ting Labs, una empresa que monitorea la red eléctrica mediante una red de sensores conectados a enchufes domésticos. Sus registros mostraron un aumento repentino del voltaje en la red operada por PJM Interconnection, cuya cobertura se extiende desde el norte de Virginia hasta Illinois.

Si bien el episodio no provocó un apagón, sí ocasionó parpadeos en la iluminación de distintas ciudades de la región. Especialistas consideran que este tipo de eventos podrían repetirse con mayor frecuencia a medida que aumenta la cantidad de centros de datos destinados al procesamiento de inteligencia artificial.

El norte de Virginia concentra actualmente la mayor cantidad de centros de datos del mundo, lo que convierte a esa zona en uno de los principales focos de consumo eléctrico del país.

"Es como el canario en la mina de carbón", señaló Ricardo de Azevedo, director de tecnología de ON.Energy, al analizar el episodio. Según explicó, los incidentes vinculados a grandes consumidores de electricidad "se producen cada vez con más frecuencia".

Cómo se produjo el efecto en cadena

Cuando ocurrió la falla en una línea de transmisión, los centros de datos activaron automáticamente sus sistemas de alimentación de respaldo para proteger sus servidores. Como consecuencia, dejaron de tomar energía de la red casi de manera simultánea.

Esa brusca reducción de la demanda provocó el efecto contrario al esperado: la electricidad disponible superó ampliamente el consumo, elevando el voltaje y obligando a la red a estabilizarse durante más de 11 minutos.

En el momento de mayor desequilibrio, el sistema llegó a registrar un excedente de 3,49 gigavatios. Según la agencia Reuters, los centros de datos involucrados representaban aproximadamente el 3% de la demanda total de la red de PJM en ese instante.

Los expertos recuerdan que las redes eléctricas deben mantener un equilibrio casi perfecto entre generación y consumo. Alteraciones bruscas pueden activar sistemas automáticos de protección tanto en la infraestructura eléctrica como en las instalaciones conectadas a ella.

Ali Zain Banatwala, especialista sénior en modelos de mercado del Operador Independiente del Sistema Eléctrico, explicó a TechCrunch que el problema se agravó porque prácticamente todos los centros de datos reaccionaron al mismo tiempo.

"Necesitamos encontrar una manera de que estas cargas, ubicadas una al lado de la otra, se desconecten o reconecten secuencialmente", sostuvo. A su juicio, una respuesta escalonada facilitaría el trabajo de los operadores y reduciría el riesgo de desestabilizar la red.

Baterías para evitar nuevas crisis

Como alternativa, varias empresas trabajan en sistemas capaces de amortiguar este tipo de eventos. ON.Energy, por ejemplo, desarrolla una solución que coloca grandes bancos de baterías entre la red eléctrica y los centros de datos.

El sistema no solo respalda los servidores, sino también los equipos de refrigeración y el resto de la infraestructura, de modo que la red perciba un consumo constante y estable, incluso cuando cambian las necesidades de procesamiento o se producen interrupciones del suministro.

En caso de una sobretensión, las baterías absorben el exceso de electricidad. Si ocurre una caída de energía, suministran potencia al centro de datos en milisegundos, evitando desconexiones masivas.

Según De Azevedo, la empresa ya está instalando unos 3 gigavatios de esta tecnología en cuatro centros de datos.

El problema también comenzó a preocupar a los operadores eléctricos. De acuerdo con ON.Energy, el operador texano Ercot estudia exigir que las grandes instalaciones, como los centros de datos, sean capaces de soportar perturbaciones de la red sin desconectarse automáticamente.

La preocupación responde a una tendencia creciente. El episodio ocurrido esta semana duplicó la magnitud de un incidente similar registrado en 2024, cuando unos 60 centros de datos dejaron de consumir cerca de 1,5 gigavatios de manera simultánea.

Las proyecciones indican que el desafío será cada vez mayor. Mientras que hace dos años los centros de datos representaban alrededor del 6% de la carga de la red de PJM, se estima que para 2040 esa participación podría alcanzar el 24%, impulsada principalmente por la expansión de la inteligencia artificial y los servicios en la nube.