Un equipo de investigadores descubrió una nueva especie de pulpo azul en las profundidades de las Islas Galápagos, un hallazgo que sorprendió a la comunidad científica tanto por el tamaño del animal como por sus características únicas.

El ejemplar, bautizado como Microeledone galapagensis, fue encontrado a 1.773 metros de profundidad durante una expedición liderada por la Charles Darwin Foundation.

“¡Es pequeño! ¡Es azul!”, exclamaron los investigadores al detectar al animal mediante un submarino operado a distancia equipado con cámaras.

Un pulpo del tamaño de una pelota de golf

El nuevo pulpo llamó la atención inmediatamente por su tamaño reducido y su intenso color azul.

La especialista en invertebrados Janet Voight, del Field Museum of Natural History, explicó que comprendió enseguida que se trataba de una especie especial.

Según detalló, el animal pertenece a una nueva especie del género Microeledone, dentro de la familia Megaleledonidae, integrada hasta ahora principalmente por pulpos gigantes asociados al océano Austral y la región antártica.

Un hallazgo inesperado

El descubrimiento sorprendió además porque la especie más cercana conocida habita frente a las costas de Uruguay, cerca del paralelo 37° sur en el océano Atlántico.

Eso implica que especies emparentadas aparecieron en extremos opuestos de Sudamérica y en océanos diferentes.

“Cuando llegó el ejemplar conservado en formol pensé: ‘Dios mío, qué hermoso es’”, contó Voight.

Tecnología para no dañarlo

En lugar de abrir el ejemplar con bisturí —un procedimiento habitual cuando se estudian nuevas especies— los investigadores optaron por utilizar escaneos con rayos X para analizar su anatomía sin dañarlo.

La investigación fue realizada junto a Stephanie Smith.

Cómo se protege este extraño pulpo azul

El Microeledone galapagensis posee tentáculos cortos y robustos, una sola fila de ventosas, piel dorsal lisa y una coloración particular.

Mientras su parte superior es clara, la zona inferior presenta un tono violeta muy oscuro.

Los científicos creen que este patrón funciona como mecanismo de defensa.

Según Voight, cuando el pulpo captura presas bioluminiscentes, cubre la luz emitida con la membrana oscura de su cuerpo para evitar atraer depredadores.

Con base en AFP.