Una demanda presentada en Estados Unidos sostiene que el sistema de cifrado de extremo a extremo de WhatsApp no es real, una afirmación que fue rechazada de forma tajante por Meta, empresa matriz de la aplicación, que calificó las acusaciones de “falsas y absurdas” y adelantó que planea responder con una contrademanda.

Según informó Bloomberg, la demanda fue presentada el viernes en un tribunal de distrito de San Francisco por un grupo de usuarios con sede en países como Australia, México y Sudáfrica. El reclamo exige una compensación económica por supuestos daños y cuestiona uno de los principales pilares de seguridad de WhatsApp.

Como sustento, el escrito judicial cita a “valientes denunciantes” anónimos que aseguran que empleados de WhatsApp y Meta pueden solicitar acceso a los mensajes de cualquier usuario mediante un procedimiento interno sencillo, lo que permitiría —según la denuncia— eludir el cifrado de extremo a extremo.

De acuerdo con el texto de la demanda, “un trabajador solo necesita enviar una ‘tarea’ (una solicitud interna) a un ingeniero de Meta explicando que necesita acceder a los mensajes de WhatsApp para su trabajo”. Según esa versión, el equipo de ingeniería otorgaría el acceso, y la estación de trabajo del empleado mostraría un nuevo módulo capaz de visualizar los mensajes de cualquier usuario a partir de su identificador único.

La denuncia, que tiene una extensión de 51 páginas, sostiene además que los mensajes aparecerían “prácticamente en tiempo real”, sin necesidad de realizar un proceso adicional de descifrado, y que el acceso no tendría límite temporal. Incluso, afirma que los empleados podrían leer mensajes enviados desde el momento en que los usuarios activaron sus cuentas, incluidos aquellos que creen haber eliminado.

Meta rechazó categóricamente estas afirmaciones. La compañía aseguró que WhatsApp sí utiliza cifrado de extremo a extremo y que ni la empresa ni sus empleados pueden leer el contenido de los mensajes. Desde la firma advirtieron que la demanda carece de pruebas técnicas que respalden las acusaciones y anticiparon que responderán por la vía legal.

El caso reaviva el debate global sobre la seguridad, la privacidad y la confianza en las plataformas de mensajería, en un contexto en el que el cifrado de extremo a extremo es presentado por las empresas tecnológicas como una garantía clave para proteger las comunicaciones de los usuarios.